Marjane Satrapi, la autora

¿Quién es y cómo piensa la autora y protagonista de Persépolis?

Hacer algo bonito por el placer de encontrar la belleza es liberador.

Dibujo a diario, es algo necesario para mi equilibrio psicológico. Desde que aprendí a coger el lapicero, tengo la necesidad de dibujar y escribir. Aunque mucho de lo que creo no se lo enseñe a nadie, necesito hacer cosas por el simple placer de hacerlas.

El cómic es el único medio de expresión que utiliza texto e imagen y que reclama una actividad por parte del lector que éste sea capaz de llenar lo que falta entre dos viñetas.

 

Persépolis

Mi motivación no ha sido escribir sobre mi vida sino sobre la historia de mi país, lo que pasó allí durante mi infancia, sobre la situación política que se vivió.

Si pienso en la historia de Persépolis, caigo en la cuenta de que el hombre es un animal muy extraño. La verdad es que el odio viaja en nuestra genética. Por eso hay guerras entre los hombres, pero no entre los cangrejos o entre las vacas.

Persépolis no era realmente una autobiografía aunque me utilizaba a mí misma para hablar de la historia de Irán.

La vida…

Mi abuela decía: «Cuando haya una cacerola llena de mierda, no enciendas el fuego y remuevas. Pon la tapa, espera a que se seque y después lo tiras». Y eso es lo que hago. Las cosas cuando llegan, llegan. Y a mí me gusta dibujar, escribir, hacer películas.

Ya no hago libros de cómic. Era muy feliz, pero llegó un momento en el que sabía cómo hacer que un cómic funcionase. Si hoy hiciera Persépolis 5 sacaría un millón de euros. Pero el éxito está en hacer lo que quieres.

Nosotros sabemos más de ustedes que ustedes de nosotros; en Occidente, cuando dices que vienes de Irán, de inmediato te dicen: “Las mil y una noches”. Y la verdad es que tenemos muchas otras cosas, vidas normales que no son de Scherezade, también puedes ser otras cosas. En Irán, por ejemplo, puedes comprar y leer un libro de García Márquez o de los poemas de García Lorca o ver películas de Buñuel.

Todas las dictaduras quieren dañar el alma de las personas. Si te mantienes firme y tienes una gran sonrisa quiere decir que has tenido éxito y ellos no. Eso es lo más importante.

Creo que en todas las sociedades del mundo existe un problema con la imagen de la mujer y no siempre se debe a la mirada de los hombres. A menudo es la porpia mirada de las otras mujeres.

Yo vivo en Europa y vivo en paz, y soy consciente de que eso es un lujo. Pero eso de la civilización occidental es el mayor bluff que nos han contado. No hay civilización. Tú te vas a París y todo es maravilloso, la ciudad de la luz, del amor, de la alegría. Vale. Pero si cortas la luz en toda la ciudad, y los supermercados y los hospitales se quedan a oscuras y sin funcionar, ya verás lo que tarda la gente en matarse entre sí. O sea, que si todo va bien no es porque la gente sea civilizada, sino sencillamente porque no tiene hambre.

Por supuesto que puedo ir a Irán. Lo que no es seguro es que pueda volver, ese es el problema, por eso no me arriesgo. Nadie me ha enviado una carta diciendo: «no vuelvas a tu país», pero ves la situación hoy en día, en la que gente que dice lo que yo termina en la cárcel, y piensas que quizá no es una buena idea.

Fotografías: Pablo Zamora
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“Persépolis”, la novela gráfica

Hasta ahora, la mayoría de las propuestas que os hemos hecho en el club han sido novelas, algo de poesía y, en una ocasión, un clásico del teatro.  Este mes  le ha llegado el turno a la novela gráfica. No sabemos si ya sois lectores de este género o si esta es vuestra primera vez, pero de lo que sí estamos seguros, casi casi con total seguridad, es que Persépolis no os dejará indiferentes.

La autora…

Autorretrato, 2015

Marjane Satrapi nace en Rasht (Irán), en el seno de una familia acomodada y de ideología progresista. Tras la difícil situación política que existía en su país en los años posteriores a la revolución de 1980, es enviada a Viena a proseguir sus estudios secundarios. De regreso a Irán, se matricula en Bellas Artes en la Universidad de Teherán, obteniendo un máster en Comunicación Visual. En 1994 se traslada a Francia, país en el que aún reside en la actualidad, recalando en Estrasburgo, donde estudia Artes Decorativas, y posteriormente en París. Pese a que su vocación inicial era ser grafista, a partir de 1997 se dedicará a la ilustración de libros de cuentos para niños. En París conoce a Christophe Blain, lo que le permite entrar en contacto con los miembros del colectivo L´Association, que le sugieren convertir sus recuerdos de infancia y adolescencia en un cómic. El resultado será Persépolis.

Otras obras suyas editadas en España: Bordados y Pollo con ciruelas. (Información Editorial Norma)

¿De qué va?

Persépolis es la vida en viñetas en blanco y negro de su autora. Fue publicada originalmente en Francia entre el 2000 y el 2003. Aunque actualmente existe una edición integral que recopila la obra completa, su edición original la formaban cuatro volúmenes que comprendían diferentes etapas vitales de Marjane Satrapi:

Volumen 1: esta soy yo cuando tenía diez años. Era 1980. Primer año en el que era obligatorio llevar pañuelo en la escuela

Volumen 2: yo también tenía ganas de pensar solo en la vida. Aunque no era fácil: en la escuela nos ponían dos veces al día en fila para llorar por las víctimas de la guerra.

 

Volumen 3: si supieran que su hija se maquillaba como una punk, que fumaba petardos para dar buena impresión, que había visto hombres en calzoncillos mientras ellos sufrían bombardeos…

Volumen 4: Y como que mens sana in corpore sano, me puse a hacer deporte. Cada vez más, y más, y más, hasta convertirme en profesora de aeróbic. Así de fuerte e invencible me dirigía hacia mi nuevo destino…

 

 

Os podríamos contar mucho más del argumento pero queríamos daros solamente estas pistas y que vosotros descubráis el resto.

Premios:

Prix du Lion Bélgica (2000), Premio Autor Revelación Angoulême (2001), Premio al Mejor Guión Angoulême (2002), Primer Premio de la Paz Fernando Buesa Blanco (Vitoria, 2003), Premio Harvey a la Mejor Obra Extranjera (EEUU, 2004), XIII Premio Internacional de Humor Gat Perich (Premià de Dalt, 2008)

Opiniones:

  • Persépolis constituye una denuncia del fanatismo religioso y más concretamente de la represión ejercida por los fundamentalistas contra la mujer iraní (…) ¿El secreto? Una mezcla de contundencia, sorna, desenfado, humor, sensibilidad y ausencia de victimismo barato, todo ello materializado en unas sobrias ilustraciones en blanco y negro de apariencia naif, en ocasiones inspiradas en las antiguas pinturas persas (Borja Hermoso, El Mundo)
  • Un cómic-símbolo (Xavi Sancho, El País)
  • Basta con que el dibujo se supedite a la autenticidad para lograr una obra rotunda, Persépolis viene a sumarse a esos pocos títulos que son perfecta crónica de un itinerario vital, como Maus de Spiegelman o Un largo silencio de Gallardo (Felipe Hernández Cava, El Cultural)

¿Nos contáis la vuestra?

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Llegamos al final de la lectura y comentario de esta novela y ha llegado el momento de valorarla. Para ello os proponemos esta pequeña encuesta. Gracias por seguirnos y hasta el mes próximo. Felices lecturas.

Referencias de La uruguaya

“Lucas, mi personaje, llega a una Montevideo idealizada, ingenua, hecha de canciones de músicos uruguayos y poemas, hecha de prejuicios buenos del turista argentino…”

Pedro Mairal fue incluido entre los mejores escritores latinoamericanos de menos de 39 años por el jurado de Bogotá 39 (39 escritores de 17 países latinoamericanos), cuando la ciudad fue Capital Mundial del libro en 2007. Para estos narradores, que desarrollan su obra en pleno siglo XXI, las referencias no son sólo literarias, se encuentran también en las redes sociales, la imagen,  la televisión, el cine y la música

En La uruguaya encontramos muchas alusiones a páginas de Internet, vídeos de YouTube, canciones y también a la literatura. Iremos analizándolas y podrás acceder a ellas a través de los enlaces que las acompañan.

Música
Comencemos por las canciones que constituyen la banda sonora del romance de Lucas y Guerra. Para empezar se conocen en un campamento hippy donde se oían guitarras y se cantaba
“A redoblar, muchachos la esperanza” o una de Radiohead (pág. 21).

Su primer baile fue con: “Sobredosis de amor, sobredosis de pasión” (pág. 26).

Al caminar por las calles de Montevideo, el protagonista piensa que cualquiera de esos bares puede ser el que aparece en el vídeo de YouTube que Guerra le mandó por correo electrónico y que tantas veces ha visto, de Cabrera y el negro Rada, “Te abracé en la noche” (pág. 42).

https://www.youtube.com/watch?v=RlAqQ_MkIA8

De nuevo en la ciudad se encuentra con un edificio, el Palacio Salvo (pág. 63) que es la portada de un disco de Damon Albarn, cantante de Blur que ella le ha mandado en un link.

Incluso llegan a cantar juntos “Dulzura distante” (pág. 86) https://www.youtube.com/watch?v=YJgeA8hx8Ms  y ya lanzado a cantar Lucas intenta tocar en el ukelele “Zamba por vos” (pág. 108). https://www.youtube.com/watch?v=B3tWo10z-W4

Vídeos
En cuanto a las imágenes, Guerra le manda videos “como las migas de Hansel y Gretel” (pág. 42) de Tiranos temblad, una serie humorística, creada para Internet, resumen de vídeos subidos a YouTube desde Uruguay o que hacen referencia al país. Lucas se acaba aficionando a esos cortes de actualidad uruguaya y en la página 47 se alegra de entender el sentido del latiguillo “¡Que nada te detenga!” escuchado a unos chicos en la calle, que se repite en los vídeos cada poco y acaba formando parte del sociolecto montevideano. Le gusta el tono menor de esas experiencias que contrasta con la grandilocuencia de la frase del himno nacional de la que está sacado: “De este don sacrosanto la gloria /  merecimos. ¡Tiranos temblad!”.

Al final está tan enganchado a esta serie que sigue viéndola de vez en cuando por su cuenta y ahí se entera del casamiento triple de Guerra, César y Rocío (pág. 139)

https://www.youtube.com/user/TiranosTembladTV

Además aprovecha para hacer una crítica de la necesidad que tenemos los humanos de conectarnos a una pantalla continuamente, mientras espera en el cajero del banco y contempla la televisión donde pasan una entrevista al delantero de futbol Luis Suárez (pág. 51-54). Mairal ha dicho que no hay nada que no sea literario, “escritores como el uruguayo Eduardo Galeano se han abierto al mundo popular del futbol y lo han legitimado”.

Literatura
En cuanto a las referencias literarias de La uruguaya podemos comenzar por el nombre de la amada de Lucas: Magalí Guerra Zabala, aunque prefiere que le llamen Guerra, en la página 84 se da cuenta de que su nombre es muy parecido al de la protagonista de Rayuela de Cortázar, con quien además comparte la nacionalidad:

– ¿Qué, Magalí? Maga, la Maga sos. No lo había pensado, ¡y sos uruguaya, como la Maga!

En alguna entrevista Mairal ha reconocido que leía de joven los cuentos de Cortázar como el niño que desarma un juguete para ver cómo funciona, le fascinaban los trucos de la narrativa de Julio Cortázar.

De Borges, Mairal nos dice que es como un abuelo literario con el que se tiene mejor relación que con el padre porque no existe el conflicto. Borges es una inspiración y le ayudó a universalizar los temas. Lucas recurre a Borges para justificar la versión del robo que le da a su cónyuge (pág. 128), como en el cuento de “Emma Zunz” de Borges, son falsas las circunstancias pero ciertos los hechos. Además recuerda el poema de Borges sobre Montevideo en la página 66:

“Mi corazón resbala por la tarde como el cansancio por la piedad de un declive”

Que después corrigió por:

“Resbalo por tu tarde como el cansancio por la piedad de un declive”

El canon literario argentino se completa con “Martín Fierro”, su admiración por el poema gauchesco le lleva a parafrasear una estrofa en la página 113:

“En este punto el cantor / buscó un porrón pa’ consuelo, / le
echó un trago como un cielo / dando fin a lo que duele /
y de un golpe el ukelele / lo hizo astillas contra el suelo”

Lucas, como si fuera un payador actual ha cambiado algunos versos para acomodarlo a su situación:

“dando fin a su argumento 
y de un golpe al instrumento”

Tampoco olvida a Onetti, el escritor uruguayo más pesimista y uno de los más originales, el recuerdo de una escena de su primera novela El pozo le asalta a Lucas en una calle de Montevideo (pág. 104). La otra escritora uruguaya que cita varias veces es Juana de Ibarbourou, su cara se muestra en los billetes de mil pesos que Lucas ha cobrado.

Además encontramos en estas pocas páginas a Jorge Manrique (pág. 121):

“Todos lloramos. En lágrimas que van a dar a la mar, que es el morir, diría Manrique”

La raíz poética que persiste en Mairal, hace viajar a su personaje con una biografía de Rimbaud que acabará dejando en la habitación del hotel de Montevideo. La aventura termina con los dos volviendo a casa enfermos, pero esto hace que las desgracias cotidianas de Lucas Pereyra parezcan grotescas comparadas con las de Rimbaud. Para acabar, esa vuelta a casa también la compara con la travesía a pie desde Munich a París que cuenta Herzog, siempre “cayéndome hacia delante a cada paso”.

¿Has visto alguna otra referencia o alusión literaria distinta de las que aquí hemos comentado? ¿Has tenido la curiosidad de buscar en Internet los vídeos y canción a los que aparecen en la novela?