La conjura para asesinar a Rasputín

En El color de los personajes, habíamos apuntado la influencia que el starets Grigori Efimovich, Rasputín,  ejercía sobre la zarina Alejandra. El primer episodio determinante ocurrió tras el accidente en Spala: la Familia Imperial estaba de vacaciones y el zarévich Alexei, enfermo de hemofilia, sufrió un golpe en una ingle con el remo de una barca. Desesperada, Alejandra envía un telegrama a Rasputín, que se encontraba en su pueblo natal, para que acuda en su ayuda. La recuperación del niño, aparentemente milagrosa, hace que el starets regrese a la corte con más fuerza y poder que nunca. De él decía la zarina: es mi roca, mi fortaleza; en las cartas que se escriben los esposos se refieren a él como our friend.

frases-rasputinEsta relación no gusta ni al pueblo, ni a las clases altas, ni a la Duma; se propagan los rumores, los pasquines ridiculizándolos y mermando la autoridad del padrecito zar. Mientras, Rasputín se instala en San Petersburgo en un piso en la calle Gorojovaya, donde recibe multitud de peticiones: favores, oraciones, sanaciones e, incluso, cantidades de dinero. Es curiosa esta dualidad: no era un apegado a los bienes materiales, se lo gastaba todo en opio, alcohol, mujeres…; lo que le acaba de dar un pedigüeño, lo deja en manos de un mendigo. Es capaz de lo mejor y de lo peor. Este personaje molesto, odiado y venerado, fue contrario a que Rusia entrase en la Primera Guerra Mundial, y esa oposición fue la única que no secundó la zarina… precisamente, el único vaticinio que los zares debían haber seguido.

En este video, Nicolás II declara la guerra a Alemania desde el famoso balcón:

AV2El segundo episodio ocurrió durante la contienda y afectó a Ana Vyruboba, dama de compañía y confidente de la zarina. El 2 de enero de 1915 sufre un accidente de tren, camino de Petrogrado. Muy malherida, la llevan al hospital de Ekaterina, se teme por su vida. De nuevo, entra en acción el starets, que acude tras recibir una llamada de la zarina. En el cuarto de Virubova, frente a los zares y observado por un nutrido grupo de mirones, Rasputín realiza otro de sus milagros sanadores que no hace sino aumentar aún más su fama e influencia. Incluso Leonid, nuestro testigo invisible, en una visita al starets acompañado de su tía Lara Aleksandrovna, le pide que ayude a su madre, gravemente enferma.

YusupovirinaPrecisamente, la noche en que acaba de fallecer la madre de Leonid, asesinan a Rasputín. Entre los conjurados se encuentra el tío de Leonid, Grisha, su señor, el príncipe Félix Yusupov; un miembro de la Duma, Vladimir Purishkevich; el oscuro y desconocido oficial Sukhotin, un médico militar llamado Lazovert y el compañero de farra de Félix (y antiguo pretendiente de Olga) Dimitri Pavlovich. La narración oficial de los hechos es calificado por Leonid como una sarta de imaginativas palabras; le envenenan, le tirotean, le apuñalan, huye, lo persiguen, arrojan su cuerpo al río Neva…

En este sentido, es curiosa esta entrevista de 1967 a Félix Yusupov y su esposa Irina, en la que hablan sobre lo ocurrido en 1916.

En la novela, se desvela la implicación de los servicios secretos británicos en el asesinato de Rasputín, y las razones de su muerte. Implicado en él está el enigmático Mr. C. Mansfield Cummings, y el SIS, antecedente del MI6. Carmen Posadas hace que sospechemos también del papel de la tía Nina (unida a Mr. C. por una extraña relación de afecto/desafectp) y el tío Grisha: ¿eran espías?

Os dejamos el enlace al documental de la BBC que se menciona en El testigo invisible. En él, aparece el cadáver de Grigori Efimovich Rasputín con el tiro en la frente, prueba de que murió antes de caer al Neva y no después, como afirma Félix Yusupov. En él se ven las fotos de los agentes ingleses que intervinieron en el asesinato y hay una entrevista con descendientes de dos de ellos que revelan hechos interesantes…

¿Qué versión os convence/os gusta más?

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