¿De qué trata “Nuestra parte de noche”?

Los que ya os hayáis adentrado en la lectura de la novela os habréis dado cuenta de que no es una obra sencilla, y cuesta entender que está sucediendo.

El recorrido de la novela, en lo temporal arranca en 1981, aunque vamos a tener referencias desde pasado, cuando se nos narra la búsqueda de anteriores mediums, hasta bien entrado el siglo XXI.

Nuestra parte de noche está divida en 5 partes desordenadas cronológicamente, que como lectores debemos ordenar de manera correcta para poder entender los acontecimientos y descubrir los secretos y detalles que van haciendo que descubramos, según avanzamos en la lectura, lo que os comentábamos la semana pasada, que “Nuestra parte de noche” es mucho más que una novela de terror; es una genialidad literaria.

Esa genialidad de Mariana Enríquez narra la historia de Juan, un médium que es obligado a formar parte fundamental de una secta ocultista constituida por miembros de la alta sociedad argentina e inglesa, y su hijo Gaspar, que para nosotros el el verdadero protagonista de la historia, y juntos recorren Argentina en plena dictadura militar. El viaje desde Buenos Aires hasta Misiones tiene el objetivo de llegar hasta la mansión de la familia materna de Gaspar, lideres de la Orden.

La Orden se encarga de realizar horrendos rituales y sacrificios humanos en honor a la Oscuridad, una extraña especie de deidad incorpórea.

Nos hemos permitido recoger una referencia visual de nuestro amigo y guía en muchos aspectos literarios Gonzalo Caballero Enríquez, quien hace poco nos impartió una masterclass sobre literatura de terror, que aunque el mismo reconoce como un “poco friki” y muestra esa forma de representación de la la oscuridad:

Estos rituales reciben el nombre de “Ceremoniales” y solamente se pueden llevar a cabo con la presencia de un médium, el cual sirve como portal y recipiente para los distintos niveles de manifestación de la Oscuridad.

Aunque Juan quiere que él y su hijo estén lo más lejos posible de esa familia, tiene que ir para participar en el Ceremonial y averiguar la verdad tras la misteriosa muerte de Rosario, la madre de Gaspar.

Os hemos preparado un cuadro resumen de los personajes que aparecen en la novela, para que podáis orientaros según van apareciendo.

¿Qué temas vamos a encontrar en la novela? (fuente: wikipedia)

Relación entre padre e hijo: desde el comienzo Juan lucha desesperadamente por proteger a Gaspar de sufrir lo que él, y se plantea con frecuencia incluso, hacer desaparecer al niño ante la desesperada situación.

Nosotros hemos visto una similitud muy grande en este sentido con la también genial “La crretera” de Cormac McCarthy.


Oscuridad: «encarnada» en Juan cuando ejerce su rol de médium, en la noche; pero también como concepto inherente al mundo («Hay mucha más oscuridad que luz sobre nosotros»).

Si lugar a dudas, todas las referencias y relaciones de la historia con la dictadura militar y sus atrocidades, forman parte también, para nosotros, de esa oscuridad.

Muerte: en forma de sacrificios ejercidos para saciar la sed de la Oscuridad. Además, la muerte es ordinaria como consecuencia de la violencia explícita y anónima que cubre cada rincón del país.

Espiritualidad: es el día a día de muchos de los personajes que conforman la historia. Se hace referencia a los espíritus de aquellos que encontraron la muerte en el primer mundo, así como en los rituales y talismanes que sirven como vía para comunicarse con ellos.

Sensualidad y deseo: se manifiestan de manera directa y fluida a lo largo de la historia. La autora muestra a los lectores otro lado de los personajes, su condición más humana y andrógina, la forma en la que interactúan entre ellos dejando entrever relaciones pasadas e intereses propios.

La semana que viene nos centraremos en aspectos más concretos, y uno de ellos, desarrolla con profundidad este tema. Si recordáis la entrevista con la autora que os pusimos la semana pasada, el tema del SIDA, fue algo muy importante en su juventud, y sin duda se ve reflejado en este tema en la novela.

Poder: presente no sólo en el momento histórico en el que se desarrolla la novela, sino también dentro de la jerarquía ejercida en la Orden y entre esta y el resto de las personas que ignoran su existencia.

Nos adentramos en “Nuestra parte de noche”

¡Hola! Te envíanos nuestro saludo desde la Biblioteca Pública Municipal de Aguilar de Campoo, en Palencia.

Durante este mes de abril, el mes del libro por antonomasia, va a ser un honor para nosotros animarte a leer, comentar contigo, analizar y exprimir en todo lo posible la novela que hemos escogido para disfrutar juntos en este Club de Lectura Virtual de las bibliotecas de Castilla y León.

Hoy vamos a presentarte el libro y la autora elegida y ojalá consigamos convencerte y que nos sigamos cada semana por aquí. La labor no va a ser fácil, lo sabemos, pues hemos escogido un genero narrativo “atípico” en los clubes de lectura convencionales, un género que a los profanos puede resultarles complicado de abordar: la literatura de terror.

Y sin más rodeos,… nuestra novela elegida ha sido: “Nuestra parte de noche” de la escritora argentina Mariana Enríquez.

Esperamos no haberte asustado de entrada con el género de la novela, pero espera, no cierres la página todavía, por favor. “Nuestra parte de noche” no es solo una novela “de miedo”, que va, “Nuestra parte de noche”, es una novela total, global, una gran demostración del talento narrativo de esta mujer, Mariana Enríquez. Te contamos un poco más sobre ella:

Mariana Enríquez nació en 1973 en la ciudad de Lanús, una localidad del Gran Buenos Aires, Argentina, donde creció en medio de las historias y supersticiones de su abuela, oriunda de Corrientes. Años después se mudó junto a su familia a la ciudad de La Plata, en donde allí se acercó a la literatura y al punk, por lo que decidió estudiar periodismo y especializarse en música rock.​ Se licenció en periodismo y comunicación social en la Universidad Nacional de La Plata.

Enríquez comenzó a escribir atravesada por la lectura de clásicos del terror estadounidense de autores tales como Stephen King y H.P. Lovecraft.​ A los 19 años escribió su primera novela, Bajar es lo peor, que retrata varios temas que inquietaban a la juventud de su época: la ansiedad adolescente, el alcohol, las drogas, el rock, entre otros. Gracias a la hermana de una amiga, el manuscrito llegó a las manos de Juan Forn, de Editorial Planeta, quien decidió publicar la novela. Aunque el libro no recibió buenas críticas, se convirtió en un éxito de ventas y con el tiempo tornó en un libro de culto, ubicando a Enríquez en la escena literaria argentina a pesar de su corta edad y carrera.​

Mariana Enríquez

Luego del éxito de su primer libro, empezó a trabajar como periodista, primero de freelance y luego en el diario argentino Página/12, donde eventualmente se convirtió en subeditora del suplemento cultural Radar.​ Varios años después, en 2004, publicó su segunda novela, Cómo desaparecer completamente,​ que sigue la historia de un muchacho llamado Matías que vive en un barrio de clase baja de Buenos Aires y que debe afrontar los recuerdos de los abusos sexuales que sufrió por parte de su padre y la descomposición social producto de la crisis económica argentina de los años noventa.

En 2005 publicó en la antología La joven guardia su primer cuento, titulado El aljibe, en el que una niña visita junto a su familia a una curandera donde practican un ritual que le provoca un profundo miedo. Al año siguiente el cuento Ni cumpleaños ni bautismos apareció a su vez en la antología Una terraza propia: Nuevas narradoras argentinas. Ambos textos fueron incluidos, junto a varios otros relatos que exploraban el género del terror, en Los peligros de fumar en la cama (2009), el primer libro de cuentos de Enríquez.

En 2016 publicó el libro de cuentos de terror Las cosas que perdimos en el fuego, que se convirtió en un éxito en ventas y fue traducido a más de una decena de idiomas. El libro ganó el Premio Ciutat de Barcelona en la categoría de lengua castellana.

Y aquí hacemos una pausa, pues en 2019, la autora ganó, precisamente con este libro, el prestigioso Premio Herralde convocado por la Editorial Anagrama que ha sido la encargada de publicar el libro. Desde entonces la crítica no ha hecho más que alabar y ensalzar las cualidades de esta historia.

Ese mismo 2019, “Nuestra parte de noche” fue reconocida también con el Premio de la Crítica en Narrativa.

Son muchas las entrevistas que desde entonces se han hecho a la autora, pero de entre todas ellas hemos escogido esta para que podáis conocer a la autora y que ella misma os presente la novela. Es breve y concisa y si, está realizada en un cementerio de Buenos Aires, pero nos gusta como la periodista ha enfocado las preguntas y creemos que pueden serviros de acicate para lanzaros a leer juntos esta novela.

Os hablábamos antes de la editorial, de Anagrama y del Premio Herralde, y nos parece también imprescindible enlazaros la página que tienen sobre la novel y el la que os destacamos la parte en la que reflejan las múltiples críticas que ha recibido el libro: Nuestra parte de noche en Anagrama.

Es una novela voluminosa, 672 páginas, pero una vez que te has enganchado a su lectura, no podrás parar.

¿Dónde podemos encontrar el libro? Pues estamos de suerte, pues esta novela tiene mucha presencia en nuestras bibliotecas y podemos encontrarla en:

En su primera edición: En todas estas bibliotecas.

Y también es un libro que podemos encontrar disponible en eBiblio Castilla y León, os dejamos aquí el enlace.

Bueno, pues hasta aquí nuestra presentación. Esperamos haberte animado a empezar a leer esta novela. Si es así, el lunes que vienes nos volvemos a ver y comentaremos sobre el género de la literatura de terror, sobre los múltiples temas que aborda la novela, sobre los personajes, sobre los espacios narrativos y sobre los mil y una sorpresas que nos esconde “Nuestra parte de noche”.

Hasta el infinito y más allá

La capacidad de fabular, la imaginación desatada, la imparable creatividad son los motores que han movido el mundo; sin ellos, no hubieran sido posibles los avances tecnológicos, simplemente porque nadie los hubiese pensado antes en su cabeza. Desde este planteamiento, debemos gran parte de lo que somos a los libros, porque gracias a ellos hemos podido crear nuevos mundos, ingeniosos artefactos y lugares de ensueño. También, los libros nos han permitido dialogar con personas que vivieron en otros lugares, en otras épocas; hemos viajado sin salir de casa, gracias a los libros y hemos sudado, corrido, navegado, cruzado estepas, llorado, emocionado, conocido, sufrido, vivido, amado.

Antonio Basanta, un hombre sabio en muchas cosas, pero especialmente en todo lo que tiene que ver con los libros, dice que “leer, aun siendo un acto sedentario, nos vuelve a nuestra condición de nómadas”. Cuando leemos somos viajeros del tiempo, nómadas de nuestra propia vida, puesto que vemos y pensamos con los ojos y la cabeza de otras personas. No existe nada más poderoso. En los libros, sin duda, está la esencia de la vida: de la nuestra, y de la de todos aquellos personajes que hemos sido cuando leíamos.  Pues bien, de igual manera, en El infinito en un junco, se encuentra la esencia de los libros, de todos los libros y también del amor por ellos que siente su autora, una jovencísima filóloga zaragozana llamada Irene Vallejo, que ha sido capaz de acercarnos, como nunca nadie lo había hecho, al espíritu inquieto de aquellas personas de la antigüedad que necesitaron desarrollar técnicas para apuntalar la memoria, primero, para contar las gestas de los gobernantes, más tarde, para explicar el mundo, después, y para generar nuevas cosmogonías, historias, leyendas y pensamientos.

 Irene Vallejo ha escrito más libros, algunos relacionados también con el mundo antiguo, y que no nos resistimos a dejar de citar, pero es El infinito en un junco el que nos ha tocado el alma y el que os animamos, una vez más, a saborear lentamente. Yo pienso hacerlo, porque tras la lectura del libro que nos ocupa y la del delicioso Manifiesto por la lectura, me he quedado enganchado al dulzor de las palabras de una autora apasionante y apasionada.

  • Terminología libraria y crítico-literaria en Marcial (2008)
  • El pasado que te espera (2010)
  • La luz sepultada (2011)
  • El inventor de viajes (2014)
  • La leyenda de las mareas mansas (2015)
  • El silbido del arquero (2015)
  • Alguien habló de nosotros (2017)
  • El infinito en un junco (2019)
  • Manifiesto por la lectura (2020)

Desde la Biblioteca de Peñaranda, en nombre de todos tus lectores, gracias infinitas, Irene.

@JLBracamonte

El infinito en un junco: Demetrio de Falero, el primer bibliotecario.

¿Qué hubiera sido de nosotros si no existiera la lectura? ¿Podéis imaginar una vida sin libros? ¿Y sin bibliotecas? Buscando el esplendor de una ciudad que estaba todavía en construcción, el rey Ptolomeo fue edificando en Alejandría palacios, templos, una fortaleza y quiso rendir también culto al conocimiento y a la ciencia, por lo que se plantea la construcción de un espacio que llegó a ser legendario: La biblioteca. Para ello, trae a Alejandría a un discípulo de Aristóteles llamado Demetrio. Demetrio de Falero. Demetrio, por consiguiente, es el primer bibliotecario conocido. A él le corresponde el desarrollo de una colección todavía inexistente, y la organización de la misma. Para ello, se inspira en la estructura del conocimiento que había sistematizado su maestro Aristóteles y construye un modelo basado en las diferentes materias en las que Aristóteles clasificó el saber (física, lógica, biología, astronomía, ética, metafísica, retórica, política…) y que es la base de posteriores clasificaciones.

Demetrio de Falero, en la entrada de la Biblioteca de Alejandría

He de confesar que no conocía el nombre de este primer bibliotecario, así como otras muchas cuestiones relacionadas con el papiro, con la confiscación de textos de los barcos que llegaban a Alejandría, de los copistas, de los traductores. Todo un ejército de personas relacionadas con el mundo de la cultura trabaja durante décadas en Alejandría como “avanzadilla de una sociedad que podríamos considerar globalizada”. Alejandría como un faro que alumbró el mundo.

A medida que avanzamos en la lectura de El infinito en un junco, se va desplegando ante nosotros, como un mapa, una historia apasionante que tiene que ver con el nacimiento, desarrollo, contratiempos y avatares de la cultura y, sin quererlo, de la historia de la humanidad. La historia propiamente dicha, comienza cuando aparecen los primeros documentos escritos, por lo que podríamos decir que los libros son el génesis de la civilización. Fuera de ellos, la ignorancia, el oscurantismo, las supersticiones, las creencias, la barbarie. Por eso, este libro que habla de libros, nos orienta como un faro, como una brújula, en esta aventura inacabada en la que estamos inmersos desde hace varios milenios. Irene Vallejo nos desvela que sin nuestro bagaje cultural cimentado en el mundo grecorromano, no podríamos haber llegado hasta el punto en el que hoy nos encontramos, y que no hay manera de saber hacia dónde vamos, sin saber de dónde venimos y nos lleva de su mano a visitar el mundo clásico, primera parada de nuestra singladura hacia el futuro.

El infinito en un junco. Mujeres

Un grupo de misteriosos jinetes cabalgan los caminos de la antigua Grecia. “Se han adentrado en tierras azotadas por la peste. Han atravesado comarcas asoladas por incendios, han contemplado la ceniza caliente de la destrucción y la brutalidad de rebeldes y mercenarios en pie de guerra. Como todavía no existen mapas de regiones extensas, se han perdido y caminado sin rumbo durante días enteros bajo la furia del sol o las tormentas. Han tenido que beber aguas repugnantes que les han causado diarreas monstruosas.” Este es el ritmo trepidante con el que comienza la obra, metiéndonos de lleno en una trama, que como si de una novela se tratase, nos permitirá conocer episodios relacionados con la aparición del alfabeto, de la escritura, de los números, de los papiros, de los pergaminos, de los libros y también de las primeras librerías y bibliotecas, de los derechos de autor, de las editoriales, de Desde el prólogo hasta el epílogo, Irene Vallejo va desgranando en apasionantes capítulos esta epopeya que ha contribuido a generar nuestra cultura, nuestra civilización y a hacer de la especie humana la única que es capaz de dejar constancia de su memoria en un objeto ajeno al cerebro, pero que a la vez, ha ayudado a construir su propia organización cerebral: el libro. Un objeto, que está a la altura de la invención de la rueda, o del descubrimiento del fuego, o de la producción controlada de electricidad. Indudablemente.

Hoy, 8 de marzo, conmemoramos el Día de la Mujer, y por eso queremos resaltar que en uno de los capítulos del libro, Irene Vallejo nos desvela que el primer autor del mundo que firma un texto con su propio nombre es una mujer, y lo hace mil quinientos años antes que Homero. Se llamaba Enheduanna y vivió en el antiguo imperio Acadio, y era hija del rey Sargón I y tía del futuro Naram-Sin, del que nos ha llegado la famosa piedra tallada, conocida como Estela de Naram-Sin.

La primera obra literaria firmada pertenece a Enheduanna, quien escribió sobre importantes mitos religiosos.

En esta historia, ella fue la primera, pero no la única, por lo que os invitamos a recordar en las redes sociales el nombre de alguna mujer relacionada con la historia de la literatura universal, con una somera frase que la defina. Sin ir más lejos, encontraréis el nombre de muchas mujeres que abrieron caminos en la novela de @irenevalmore Podéis participar con las etiquetas #8demarzo #elinfinitoenunjunco #clubdelecturavirtual @bclvalladolid