Mario Benedetti

Cuando la poesía abre sus puertas / uno siente que el tiempo nos abraza / una verdad gratuita y novedosa / renueva nuestro manso alrededor / cuando la poesía abre sus puertas / todo cambia y cambiamos con el cambio / todos traemos desde nuestra infancia / uno o dos versos que son como un lema / y los guardamos en nuestra memoria / como una reserva que nos hace bien / cuando la poesía abre sus puertas / es como si cambiáramos de mundo. (Mario Benedetti. “Biografía para encontrarme”)

Mario Benedetti (1920 – 2009)

Nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros (Tacuarembó), en la misma ciudad donde sus padres Brenno Benedetti (químico farmacéutico y enólogo) y Matilde Farrugia, se conocieron y se casaron.

©Fundación Mario Benedetti

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.
(Versos de "Cuando éramos niños")

 

 

Ejerció diferentes oficios: taquígrafo, cajero, vendedor, contable, empleado público, periodista, traductor y al final, el que más quería, escritor:  es una vocación, un modo de expresión necesario para mí; incluso a veces para poder ver claro en mí mismo. 

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico. ("Amor, de tarde")

La poesía es una cosa muy personal, muy congénita y sale del alma del poeta… es donde me siento más representado, donde soy yo mismo.

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo (Versos de "Hagamos un trato")

Joan Manuel Serrat, Daniel Viglietti, Pedro Guerra, Rosa León, Juan Diego, Loquillo o Nacha Guevara son solo algunos de los cantautores que pusieron música a sus versos.

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría. ("Defender la la alegría")

En 1946 se casa con Luz López Alegre. Estarán juntos durante 60 años.

©Fundación Mario Benedetti

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía. 
(Versos de "Te quiero")

Vive en Buenos Aires su primer año del exilio. Más tarde lo hará en Perú, Cuba y España.

©Fundación Mario Benedetti

País verde y herido
comarquita de veras
patria pobre

país ronco y vacío
tumba muchacha
sangre sobre sangre

país lejos y cerca
ocasión del verdugo
los mejores al cepo

país violín en bolsa
o silencio hospital
o pobre artigas

país estremecido
puño y letra
calabozo y praderas

país ya te armarás
pedazo por pedazo
pueblo mi pueblo

país que no te tengo
vida y muerte
cómo te necesito

país verde y herido
comarquita de veras
patria pobre.
("Hombre que mira su país desde el exilio")

Falleció el 17 de mayo en Montevideo. Es velado con los máximos honores en el Salón de los Pasos Perdidos, del Palacio Legislativo, donde recibió un último adiós multitudinario.

Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja

para la muerte, que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño

que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido

por las malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.

No me lo digan cuando me despierte. ("Hasta mañana")

Para saber más de Mario Benedetti:

Idea Vilariño

¿Quién era usted? De quien dicen que plantaba jardines y los hacía florecer allí donde viviera. De quien dicen que era dura, implacable y hermosa, hermosa, hermosa. ¿Quién era usted, huérfana de madre, huérfana de padre, huérfana de hermano? Violinista. ¿Quién? Asmática, enferma de la piel, enferma de los huesos, enferma de los ojos. Profesora. Quién era usted, usted que hablaba poco y que habló tanto –tanto– de un solo amor de todos los que tuvo: de uno solo. Quién era usted. Usted, el haz de espadas. Usted, que dejó trescientas páginas de poemas, nada más, y sin embargo. Usted, que se murió en abril y en 2009 y que a su entierro fueron doce. Usted, que dejó una nota: “Nada de cruces. No morí en la paz de ningún señor. Cremar”. Usted: ¿quién era? (Guerriero, Leila. Si muriera esta noche: un acercamiento a Idea Vilariño)

Idea Vilariño (1920-2009)                                                           

Idea Vilariño

Biblioteca Nacional de Uruguay

Nació el 18 de agosto de 1920 en Montevideo, Uruguay. Su padre, Leandro Vilariño, poeta y anarquista, su madre, Josefina Romani, enferma crónica y lectora voraz. Fue su padre quien eligió los nombres de sus hijos: el primogénito se llamó Azul; la segunda, Alma; Idea es la tercera; y le siguen su hermana Poema y el menor, Numen. En 1940 muere la madre, en 1944, el padre, y en 1945, su hermano mayor.

 

 

 

 

Quiero morir. No quiero oír ya más campanas […]
Quiero morir. No muero.
No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal  vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.

Aseguraba que había comenzado a escribir antes, siquiera, de saber escribir; como quien aprende a leer escuchando cuentos.

Sí. Hay una mujer que a veces abre un piano
o se abraza a un violín melancólicamente
o que dibuja cardos o que tiene unas manos
pálidas y sufridas
que escriben al crepúsculo frases incoherentes
que peinan cada noche sus cabellos de bronce
y bañan cada día sin luz su cuerpo vano.

Escribía poemas en torno a la muerte, a la soledad y al vacío, tejidos con el silencio y la palabra exacta (Elena Medel)

Todo es muy simple mucho
más simple y sin embargo
aun así hay momentos
en que es demasiado para mí
en que no entiendo
y no sé si reírme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aquí sin llanto
sin risas
en silencio
asumiendo mi vida
mi tránsito
mi tiempo. (“Todo es muy simple”)

Operaba milagros con un puñado de palabras simples a las que dotaba de la potencia de una cimitarra (Leila Guerriero)

Uno siempre está solo
pero
a veces
está más solo.

La década del cincuenta es fundamental para mí… Empieza la enseñanza, la militancia política. Me enamoro de Onetti. Fue en el barrio de Malvín, Montevideo, un bar. Le anunciaron un encuentro con Juan Carlos Onetti, que por entonces vivía en Buenos Aires y esa misma noche… Esa misma noche me enamoré de él. Me enamoré, me enamoré, me enamoré.

Sabés
dijiste
nunca
nunca fui tan feliz como esta noche.
Nunca. Y me lo dijiste
en el mismo momento
en que yo decidía no decirte
sabés
seguramente me engaño
pero creo
pero ésta me parece
la noche más hermosa de mi vida (“Sabés”)

Había un hombre que llegaba a mi casa sin aviso, a cualquier hora. Cerrábamos las puertas y las ventanas. Se detenían todos los relojes. Ya no sabíamos si era de día o de noche o si era sábado. Nos transformábamos en enemigos, en parientes, en desconocidos. En alguna oportunidad, llegamos a pasar días, encontrándonos a tientas, invocando a algo que era como dar la vida. Era una experiencia de éxtasis.

Quiero hacer que te olvides de tu nombre
en mi cuarto en mis brazos
quiero amarte
quiero romper al fin
vencer tu piel
y meterme en tu sangre para siempre. (Versos de “Quiero”)

Teníamos la relación más difícil y más imposible. Es el último hombre de quien debí enamorarme […].  El sexo era para él una manera de explotarte, de torturarte, de revolverte el corazón y de hacerte decir hasta lo que no querías […]. Discutíamos, nos dejábamos de ver, pasaban meses, yo comenzaba otra relación y cuando estaba en lo mejor llamaba Onetti y se iba todo al demonio […]. Una noche me llamó desesperado para que fuera a verlo. Yo estaba con alguien que me amaba y lo dejé. Y recuerdo que lo único que hicimos fue ponernos de espalda, leyendo un libro él, y yo otro. A la mañana siguiente le agarré la cara y le dije: sos un burro, Onetti, sos un perro, sos una bestia. Y me fui.

Aquí
lejos
te borro.
Estás borrado (“Adiós”)

En una ocasión le preguntaron a Onetti con qué poema se quedaría de los que le había dedicado Idea y él contestó:  “Ya no”

Ya no será
Ya no
ya no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quien fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte
No te veré morir.  (“Ya no”)

No faltan en la obra de Idea la poesía de compromiso como “Playa Girón”, la elegía-homenaje al Che (“Digo que no murió”) o las composiciones dedicadas a Guatemala, Nicaragua, Cuba o Vietnam.

Qué iba a morirse el Che
qué va a morirse
Pero esa foto atroz
aquella bota
cómo partía el alma aquella bota
la sucia bota y norteamericana
señalando la herida con desprecio. (Versos de “Digo que no murió”)

Creo que la actitud más lúcida, más sana, es tener presente que la vida y el amor se acaban. Ver a los otros y a uno mismo caminando a la muerte, vivir el amor a término, tal vez hagan el amor y la vida más terribles pero también digo que los hacen más intensos y más hondos, le dijo a Benedetti en una entrevista publicada en 1971.

Con 89 años falleció en Montevideo el 28 de abril de 2009.

Inútil decir más.
Nombrar alcanza

PARA SABER MÁS DE IDEA VILARIÑO:

Idea Vilariño

Daniel Rossell

Charles Bukowski

Esta semana se la dedicamos al…

Indecente maestro del realismo sucio. Al predicador de la contracultura. Al iconoclasta egocéntrico que no le gustaba la gente, solo él. Al niño maltratado, adolescente acosado con la cara marcada por una rara enfermedad. Al tipo que prefirió pasar hambre a dejar su trabajo en correos. Al escritor parco, escueto, directo. Al borracho a tiempo completo. Al que creía que podía vivir eternamente en el alcohol. Al cronista del callejón oscuro donde se casaban el fracaso y la marginalidad entre humo de tabaco y licor barato. (Carlos Salvador. En: Charles Bukowski y el rosto sórdido de Los Ángeles)

Charles Bukowski (1920 – 1994)

Charles Bukowski

Fotografía: Mark Hanauer

no hay nada que
hacer
sino beber
jugar al caballo
apostar por el poema
(Versos de “Garras del paraíso”)

 

 

 

Nació en Andernach (Alemania), hijo de un soldado norteamericano y una costurera alemana, pero siendo todavía un niño se trasladó a Los Ángeles junto a su familia.

mi destino

como el zorro
huyo con los perseguidos
y si no soy
el hombre más feliz
de la tierra
soy seguro el
hombre más afortunado
vivo

Sus textos son casi siempre autobiográficos -protagonizados por él mismo o por sus alter ego, Henry Chinasky- y se ocupan del lado más salvaje de la vida con un lenguaje agresivo y descarnado.

Putrefacción

Desde hace un tiempo
vengo pensando
que este país
ha retrocedido
4 o 5 décadas
y que todo el
progreso social
la bondad
de las personas para con
las personas
ha sido
arrasada
y sustituida por las mismas
viejas
intolerancias.

tenemos 
más que nunca
las miserias egoístas del poder
la indiferencia por los
débiles
los viejos
los empobrecidos
los
desamparados
estamos troncando la miseria en
esclavitud.

hemos dilapidado las
ganancias

hemos venido
rápidamente
a menos.

Tenemos nuestra Bomba
es nuestro miedo
nuestra condena
y nuestra
vergüenza.

ahora
nos embarga
algo tan terrible
que
falta 
el aliento
y no podemos ni
llorar.

Escritor de culto en toda Europa, usó la poesía para describir la depravación de la vida urbana y retratar a las clases más oprimidas de la sociedad norteamericana.

la gente que cree en la
política
es como la gente que
cree en dios:
aspiran viento con
pajitas
dobladas

no hay dios
no hay política
no hay paz
no hay amor
no hay control
no hay proyecto (Versos de “Abraza la oscuridad”)

Icono del realismo sucio, combinó emoción e imaginación con un lenguaje directo y repleto de imágenes violentas y sexuales.

dios tengo el blues
triste y melancólico,
esa mujer se sentó y
dijo
¿de verdad eres
Charles
Bukowski?
y yo dije
olvídalo
no me encuentro bien
tengo la tristeza triste,
lo único que quiero es
echarte un polvo

y ella se rió,
creyó que me hacía
el listillo
y ay, le miré de abajo
arriba las largas y
esbeltas piernas
celestiales
y le vi el hígado y el
intestino palpitante,
vi a Cristo allí mismo
brincando a ritmo de
folk-rock  (versos de "Alguien")

Falleció de leucemia en San Pedro, California, en 1994.

aquí estoy
con 73 años
sabiendo que me han
engañado
pero bien,
limpiándome los
dientes
con un palillo
que
se rompe.

la muerte debería
llegar fácilmente:
como un tren de
mercancías que
no
oyes
cuando
estás
de
espaldas. (versos de "Compendio")

Para saber más de Charles Bukowski:

 

Poetas #100: Marcos Ana

Mayo, mes de las flores, y en nuestro club de lectura, el de la poesía. Poesía que llega de la mano de cuatro grandes poetas que nacieron hace ahora cien años: Marcos Ana, Charles Bukowski, Idea Vilariño y Mario Benedetti. Cada lunes, durante este mes, sus poemas serán los encargados de acompañarnos en estos días raros y su lectura, el mejor homenaje.

MARCOS ANA (1920 –  2016)

Mi pecado es terrible;
quise llenar de estrellas
el corazón del hombre.

En la prisión de Porlier (Madrid, 1939)

Soy salmantino. Nací el 20 de enero de 1920, en la pedanía de San Vicente, del municipio de Alconada, pero vivíamos en Ventosa del Río Almar, una pequeña aldea de la provincia de Salamanca, en el seno de una familia pobrísima de jornaleros del campo. Mis padres, Marcos y Ana, eran gente noble y sencilla, esclavos de una tierra que no les pertenecía. (“Decidme cómo es un árbol: memoria de la prisión y la vida”, 2007)

 

Fue el preso político que más tiempo pasó en las cárceles franquistas. Y es aquí, en la cárcel, donde se hace poeta.

Fue en una celda de castigo donde inicié una creación adolescente y temblorosa. Los amigos me pasaron lecturas, introduciendo en mi petate unas hojas suelta con poemas de Alberti, Neruda, Machado… Los leía y releía mil veces. Me los aprendí de memoria y me los recitaba en voz alta, llenando de ritmo y de imágenes la soledad y el silencio de mi celda. Y en aquel clima, comencé a escribir, o a construir memorizando, sin apenas conocer la carpintería del poema, dejándome llevar por una cadencia musical que subía de mí mismo. (“Decidme cómo es un árbol: memoria de la prisión y la vida”, 2007)

Pero nada mejor que su poesía para contar su vida:

Mi vida
os la puedo contar en dos palabras:
Un patio
Y un trocito de cielo por donde, a veces, pasan
una nube perdida
y algún pájaro huyendo de sus alas ("Mi vida")

Permaneció encarcelado durante 23 años ininterrumpidos: entró con 19 y salió con 42

Decidme cómo es un árbol
decidme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros

Habladme del mar. Habladme
del olor ancho del campo.
De las estrellas. Del aire.

Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves,
como la choza de un pobre.

Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor, no lo recuerdo.

¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?

¿O solo queda esta fosa,
la luz de una sepultura
y la canción de mis losas?

Veintidós años... Ya olvido
la dimensión de las cosas,
su olor, su aroma... 

Escribo a tientas: "el mar", "el campo"...
Digo bosque y he perdido
la geometría del árbol. 

Hablo, por hablar, de asuntos
que los años me borraron.

(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario) (Poema: "¿La vida?")

El 17 de noviembre de 1961 sale de prisión.

No recuerdo la sensación de calor o frío, de oscuridad o luz que tuve al salir de la prisión. Iba en una nube, inadaptado y feliz… Me fui con lo puesto. Solo me llevé conmigo el Canto general, de Pablo Neruda, camuflado tras las tapas y las primeras páginas de un libro de versificación religiosa. (“Decidme cómo es un árbol: memoria de la prisión y la vida”, 2007)

Si salgo un día a la vida
mi casa no tendrá llaves:
siempre abierta, como el mar,
el sol y el aire.

Que entren la noche y el día,
y la lluvia azul, la tarde,
el rojo pan de la aurora;
la luna mi dulce amante.

Que la amistad no detenga
sus pasos en mis umbrales,
ni la golondrina el vuelo,
ni el amor sus labios. Nadie.

Mi casa y mi corazón
nunca cerrados: que pasen
los pájaros, los amigos
el sol y el aire. (Poema: "Mi casa y mi corazón (sueño de libertad)")

Su poesía ha sido calificada de poesía de trinchera, caracterizándose por la fuerza de la convicción, la sentida sinceridad poética, la angustia y el miedo del hombre en el presidio.

Ya ni el sueño me lleva
hacia mis libres años.
Ya todo, todo, todo,
-hasta en el sueño- es patio.

Un patio donde gira
mi corazón, clavado;
mi corazón, desnudo;
mi corazón, clamando;
mi corazón, que tiene
la forma gris de un patio.
(Un patio donde giran
los hombres sin descanso)(Fragmento de: "Mi corazón es patio")

El 24 de noviembre de 2016 fallece en Madrid a los 96 años.

Si llegáis ya tarde un día
y encontráis frío mi cuerpo
buscad en las soledades
del muro mi testamento
al mundo le dejo todo,
lo que tengo y lo que siento,
lo que he sido entre los míos,
lo que soy, lo que sostengo:
una bandera sin llanto,
un amor, algunos versos... (Fragmento de: "Pequeña carta al mundo")

marcos-ana-17-07-18-webPara saber más de Marcos Ana: