EL PALACIO DE LA MUJER: “LAS VENCEDORAS”

El palacio de la mujer existe. Es el lugar, elegido por la escritora francesa, para hacer  confluir las dos historias de las protagonistas de la novela.

El Palais de la femme o palacio de la mujer se encuentra en el 94 Rue de la Charonne, en París. Este edifico se construyó en 1910 sobre los cimientos de un convento de monjas dominicas que llevaba ahí desde el siglo XVII. Concebido inicialmente como un espacio para alojar a hombres solteros en mala condición económica, fue también un hospital militar durante la Primera Guerra Mundial y oficina del Ministerio de Pensiones entre 1918 y 1924.

El Ejército de Salvación, a través del compromiso de los esposos Blanche y Albin Peyron decidió adquirir el edificio y se lanzó en enero de 1926 una importante campaña de suscripción para recaudar la suma de once millones de francos en papel a partir del tiempo necesario para la compra. Los donantes podrán tener su nombre escrito en una placa pegada a la puerta de una de las 630 habitaciones. El Palacio de la Mujer se inaugura oficialmente el 23 de junio de 1926 que sobrevive hasta el día de hoy. Entre 2006 y 2009, el edificio fue objeto de una importante restauración.

Laetiita Colombani en una entrevista afirma: “Reuní muchas historias y testimonios del Palacio; reportajes en video y libros sobre las personas que allí habitaban. Creé personajes de ficción a partir de hechos reales. Todas las historias son ciertas”.

Dentro del Palacio conviven cientos de mujeres con situaciones dramáticas, que intentan sobrevivir.

El Palacio de la Mujer es para Laetita Colombani símbolo de la solidaridad entre las mujeres porque según ella “es un lugar que cobija mujeres desde siempre. Veo una especie de Arca de Noé, de refugio. El pequeño colibrí que aparece también es un símbolo, es una historia bastante conocida en Francia: hay gente que hace grandes cosas como Blanche Peyron, pero también está lleno de pequeños colibríes, como Solène, como podríamos ser nosotros. Cada uno puede ser ese pequeño colibrí y cada gesto cuenta, eso también es el símbolo del libro”.

 

 

DOS VIDAS PARALELAS: “LAS VENCEDORAS”.

 Laetitia Colombani, nos muestra una novela actual, de fácil lectura en la que teje y entrelaza historias de varias mujeres. Podemos destacar a dos mujeres protagonistas, cuyas historias tienen lugar en la misma ciudad, París, pero en dos épocas diferentes.

En el París de hoy, se nos muestra a Soléne. Personaje ficticio. Mujer de 40 años, abogada de éxito, que se enfrenta a   una crisis personal cuando se suicida un cliente al perder su caso y después de estar ingresada en un hospital psiquiátrico vuelve a casa, con una recomendación: necesita salir de si misma, volverse hacia los demás. Sentirse útil para alguien. Un voluntariado parece ser la pauta. Pero le asusta la penuria, la precariedad. La única experiencia que tiene de la pobreza se reduce a la joven sin techo que extiende la mano delante de la panadería a la espera de unas monedas.  No muy convencida, encuentra por internet un voluntariado de “escribiente público” en un lugar llamado: Palacio de la Mujer.

Por otro lado, se nos presenta a Blanche Peyron. (1869-1933). Personaje real llevado a la ficción. Poco se sabe de Peyron en Francia y, sin embargo, existió. Con 11 años se queda huérfana de padre. Siendo la menor de 5 hermanos. Dotada de una empatía profunda y un carácter fuerte, se rebela contra cualquier forma de injusticia. A su alrededor se mueve un universo de mujeres desamparadas, marginadas por diferentes motivos; que luchan por sobrevivir en las condiciones más inhumanas.

Blanche Peyron está decidida. La vida no es fácil para ella pero no se desanima. Se enrola en el Ejército de Salvación desde donde, a pesar de las dificultades y contratiempos, consigue llevar a cabo su sueño de tender la mano a quienes no tienen nada. Con ese fin, en 1925 comienza, junto a su marido, a recaudar los fondos necesarios para comprar un hotel monumental, y un año después el Palacio de la Mujer abre sus puertas.

Laetitia Colombani afirma de Blanche Peyron que:

«Es una mujer muy impresionante y poco conocida. En París, está olvidada, yo nunca había escuchado hablar de ella y en mi investigación sobre el Palacio descubrí su historia. Es una heroína, una mujer muy valiente, determinante, que se desarrolló en un mundo donde las mujeres no tenían ningún derecho y aún así se impuso. Tenía necesidad de rendirle homenaje y de redescubrirla para mí y para todos, dado que la historia la olvidó».

LAETITIA COLOMBANI. «LAS VENCEDORAS»

Queridos lectores:

Durante el mes de mayo vamos a presentar y comentar la novela de Laetitia Colombani «Las vencedoras» (Les victorieuses).

Laetitia Colombani nació en Burdeos en 1976. Es actriz, guionista y directora de cine de gran renombre en Francia. En 2017 publicó su primera novela «La trenza» (La tresse) que ha sido un éxito de crítica – ganando varios premios- y de público, con mas de medio millón de copias vendidas y habiéndose traducido a casi 30 idiomas. En 2020 publicó: «Las vencedoras», y acaba de publicar su tercera novela: «El vuelo de la cometa».

Laetitia Colombani con «Las vencedoras» , por un lado, quiere rendir un homenaje a todas las mujeres que en silencio están librando una batalla por seguir adelante, sea cual sea la época y el lugar que les ha  tocado vivir y por otro lado, pretende ser una denuncia de la precariedad que cada vez alcanza a más mujeres en cualquier lugar del mundo. En palabras de la propia  autora: «es un libro que habla de las mujeres y que está dirigido a las mujeres y a todos los hombres que aman a las mujeres».

El punto central se situa en París, en el Palacio de la Mujer, en el que confluyen con un siglo de diferencia la historia de dos mujeres.

Sobre esta nueva obra la escritora francesa nos dice «Elegí el Palacio de la Mujer como tema de mi libro porque me permitía hablar de las mujeres en general y en particular de las desfavorecidas».

El própósito del libro es despertar la empatía e invitar a un cambio de mirada sobre las personas que nos cruzamos en la calles, sin caer en sentimentalismos que nada ayudan.

El libro nos lleva con sencillez y realismo, a darnos cuenta de que las mujeres de antaño han forjado con su lucha, la transformación de las mujeres de hoy y que las mujeres de ahora luchan por las del futuro.

Pequeño país, la película

Dirigida por el cineasta francés Eric Barbier, que también es autor del guión,  e interpretada por Jean-Paul Rouve, Isabelle Kabano, y los jóvenes actores Djibril Vancoppenolle y Dayla De Medina, la versión cinematográfica de la obra de Gael Faye se mantiene fiel al espíritu del libro, con algunas escenas y diálogos que son prácticamente una transcripción literal de la novela.

Al igual que el libro, la película está narrada desde la perspectiva de Gaby que, con su hermana Ana, contempla lo que está sucediendo en su familia y en su país desde su mirada infantil, su inocencia, su asombro y su miedo.

El director, que quedó conmovido por la fuerza de la novela, destaca que enseguida sintió una cercanía especial por el relato de la infancia de Gaby, parecida a la suya a pesar de la distancia geográfica. Esa empatía se refleja en el trato que se da en la película a la primera parte del libro, la época feliz y despreocupada de Gaby y su vida en el colegio y con sus amigos. Esta es la parte luminosa y alegre de la película, que en algunos momentos llega a parecer un videoclip, con alegres escenas de juegos en la calle y en plena naturaleza y la voz de Gael Faye como fondo musical.

Hay muy pocas variaciones entre el libro y el guion y las que hay son anecdóticas, como el hecho de que la pasión de Gaby por los libros le llegue a través de su maestra francesa en vez de su vecina griega, pero hay algo diferente en la sensación que transmite el relato de los hechos. La violencia, presente en el libro y en la película en la misma medida, a veces de forma explícita y otras latente, resulta mucho más dura en las imágenes reales, al perder el poder de suavizar las situaciones que tiene el autor a través del uso de un lenguaje poético repleto de metáforas.

La película cuenta con un reparto muy acertado en el que destaca la interpretación de Isabelle Kabano en el papel de Yvonne, la madre de Gabriel, ruandesa tutsi refugiada en Burundi. El personaje evoluciona de ser una mujer sofisticada, europeizada y a veces un poco frívola, al deterioro físico y psicológico al que le lleva la muerte de su familia durante el genocidio de Ruanda, y protagoniza una de las escenas más dramáticas de la película cuando, en su locura, intenta que su hija pequeña comparta su sufrimiento.