Valora y comenta “El informe de Brodeck”

Hemos llegado al final de mes. Podéis comentar y valorar la novela “El informe de Brodeck”, para compartir con otros lectores la experiencia e intercambiar opiniones sobre la misma.

el-informe-de-brodeck1

Anuncios

El informe de Brodeck. El final

Brodeck ha finalizado el informe: “Me habían encargado un trabajo. Ya estaba hecho. Ya estaba dicho”. Se dirige a casa de Orschwir, el alcalde: “Quiero que lo leas, ahora, delante de mí, y que me digas algo”.

El alcalde termina de leerlo. Brodeck le pregunta: ¿Y bien?

imagen_informe_llamasLe responde: “Todo lo que pertenece al ayer pertenece a la muerte; lo que importa es vivir, y tú Brodeck, que volviste de donde no se vuelve, lo sabes mejor que nadie”. “Es el momento de olvidar, Brodeck. Los hombres necesitan olvidar”. El informe “oficial” ya no existe. Ha desaparecido entre las llamas: “Has quemado unos papeles, no lo que tengo en la cabeza”. “Es verdad, sólo eran papeles, pero esos papeles contenían cuanto el pueblo quiere olvidar, y olvidará”.

Brodeck regresa a casa. Se lo cuenta a Fédorine y decide: “Nos iremos mañana”.

Esta opción final está abierta: por un lado, a la esperanza, tiene fuerzas para perdonar y volver a empezar, gracias al amor profundo que siente por las personas que le rodean (“He echado a andar, llevando a mis tres tesoros” “Camino sin cansarme. Soy feliz. Sí, soy feliz”); por otro, al pesimismo, el que es diferente se ve obligado a huir, a un nuevo exilio (“No esperaba que hubiera otra partida. Pero puede que para los que son como nosotros…, no haya más que partidas, eternas partidas”).

Se van alejando y en un momento dado, Brodeck se vuelve para contemplar, por última vez, el pueblo, “Por más que he mirado no he visto nada” ”El pueblo, mi pueblo, había desaparecido por completo”.

El informe ha sido destruido, igual que los dibujos de El Anderer, “contaban cosas que no convenía contar, porque revelaban verdades que se habían enterrado”: el ser humano, muchas veces, no es capaz de enfrentarse a quién le muestra sus propios errores; pero es necesario recordar para no desaparecer.

Si os ha gustado el libro y queréis saber algo más de Philipe Claudel; su pensamiento, forma de entender la literatura y el cine, podéis leer estas entrevistas:

Entrevista como invitado a la 28ª edición de la FILBo

Entrevista publicada por la revista Libros & Letras

En la primera semana hicimos alusión a su obra literaria. Como director de cine ha realizado las siguiente películas: “Hace mucho que te quiero” (2008) con dos Premios César, “Silencio de amor” (2011), “Antes del frio invierno” (2013) y “Une enfance” (2015).

Gracias al cine, sin por eso traicionarme, espero tener la posibilidad de sembrar preguntas en la mente de hombres y mujeres que nunca me leerían”

En el catálogo de las Bibliotecas de Castilla y León  encontraréis otras novelas y películas del autor pinchando aquí.

“El informe de Brodeck”. La naturaleza del ser humano

Uno de los temas centrales  del libro es la naturaleza humana, cómo ante la presión del miedo y la necesidad de sobrevivir, el hombre reacciona de formas diversas y puede ser capaz de realizar las peores atrocidades, o de ser un héroe. “Sé que el miedo puede transformar a un hombre” dice Brodeck.

El libro recoge muchas de esas transformaciones. Vamos a señalar algunas:

  • Ante un hecho concreto (en este caso la guerra) los habitantes de un pequeño pueblo, para sobrevivir y poder salvarse ellos mismos, deciden entregar al “extraño” y apartar de su comunidad a quienes no pertenecen a su especie, aunque años antes les hubieran acogido.
  • el_ultimo_tren_a_auschwitz_3En el vagón que les lleva hacia el campo de concentración, Brodeck y Kelmar no dudan en vaciar la garrafa de agua que mantenía con vida a una chica y a su bebé. Ante este hecho indigno, que los dos consideran abominable, las reacciones son distintas. Kelmar decide morir, mientras Brodeck se castiga con pesadillas.
  • Brodeck por amor no duda, para sobrevivir,  en actuar como  un perro, perdiendo por completo su dignidad. “La mayoría de los que estaban encerrados conmigo se negaron a hacerlo. Están muertos. Yo comía como los perros, a cuatro patas y con la boca. Y sigo vivo”. “Están muertos. Todos. Yo sigo vivo. Puede que no tuvieran ningún motivo para sobrevivir. Puede que no tuvieran ningún amor en lo más profundo de su corazón o esperándolo en su pueblo

La única moral que prevalece es la vida” dice Buller, el capitán que tenía ocupado el pueblo. Philippe Claudel  plantea también las distintas reacciones  del hombre ante el sentimiento de  culpa. Estas reacciones van desde simplemente,  olvidarlo todo. “Los hombres son extraños. Cometen las peores acciones sin formularse demasiadas preguntas, pero luego no pueden vivir  con el recuerdo de lo hecho. Necesitan desahogarse. Así que vienen a verme… y me lo cuentan todo. Soy su cloaca… y a continuación se marchan tan campantes. Como nuevos. Bien limpios”.

Otros se refugian en el alcohol para seguir viviendo,  como el padre Peiper que  no puede soportar tanta maldad. “¿Ves este vino? Pues es mi único amigo. Me atonta y me ayuda a olvidar por unos instantes esa inmunda masa con qué cargo, el pútrido cargamento que me han confiado entre todos

Hay quien decide buscar la muerte después de confesarlo todo, como Dièmede, el maestro y amigo de Brodeck o Kelmar.

Por último está la reacción de pedir perdón del anciano con el que se encuentra Brodeck en su camino de regreso a casa después de salir del campo de concentración. Le da comida, cobijo y le trata con el cariño de un padre.

Pero no todo es pesimismo en el libro, también hay generosidad y amor:  Fédorine, que recoge a Brodeck cuando era un niño y le cuida desinteresada y calladamente tanto en la infancia como en la madurez; o el amor de Brodeck por Emélia y Pouchette a la que acoge como hija.

¿Estáis de acuerdo con la afirmación que hace Buller, de que la única moral es la vida?

“El informe de Brodeck”. Un pueblo reflejado en dos informes

escribir1Nos gustaría empezar con una frase que Philippe Claudel pone en boca de EL Anderer “Sé que contar es un remedio infalible” (p.224). Es una frase de Primo Levi, extraída de su relato “La sfida della molecola” .  Más allá de la reflexión que encierra esta cita, sabemos que el tema central de la novela es el informe que le encargan al protagonista. “Tienes que ponerlo todo. Hay que ponerlo todo para que quien lea el informe comprenda y perdone” (p.20). Pero a medida que avanzamos en el relato, no parece tan clara la intención del informe, sobre todo si pensamos en el destino final del escrito.

Brodeck cumple con el encargo encomendado por el alcalde Orschwir, pero vuelca sus energías en escribir OTRO informe para contar la verdad. Un informe secreto, que oculta a los ojos de todos, que esconde con sumo cuidado y que escribe de forma paralela. “Los otros no sospechan nada. Creen que estoy escribiendo el informe que me encargaron” (p. 76),  y más adelante leemos “Acabo de releer mi historia desde el principio. No me refiero al informe oficial, sino a esta confesión” (p. 179).

¿Cuál es la verdadera finalidad del informe? y ¿cuáles son las verdaderas razones de que el encargo se lo hagan a Brodeck? son sólo algunas de las preguntas que surgen de la lectura de la novela.

personajesOtro aspecto que nos gustaría mencionar es la imagen que nos presenta el autor del pueblo y sus habitantes “un pueblo de cuatrocientas almas aficionadas a darle vueltas a las cosas incluso en tiempos normales” (p.54).

Conviviendo con Brodeck y El Anderer, aparece toda una galería de personajes (vecinos que son plasmados en los dibujos de El Anderer), que acentúan el pesimismo en el ser humano.

El alcalde Orschwir, que encarga el informe ; el sacerdote Peiper que ha perdido la fe ; los maestros Diodème y Ernst-Peter Limmat .  Otros personjes, que  tienen su refugio fuera de la comunidad ya sea de forma física como Stern que “vive fuera de su mundo, de nuestro mundo” (p.88) o mental, como Vurtenhau “que entre sus retahílas de memeces a veces dice alguna verdad” (p. 83)

Pensemos también en la fuerza de las mujeres, que a su manera, sobreviven al horror Fédorine, Emélia y Poupchette. Estas figuras femeninas junto con el Anciano que le ayuda cuando vuelve a casa son de los pocos personajes positivos que encontramos a lo largo del relato.

Os animamos a compartir vuestras impresiones sobre alguno de los personajes que aparecen en la novela.

Seguimos comentando “El informe de Brodeck”

Acabábamos el anterior comentario subrayando que Philippe Claudel pretende que el lector reflexione sobre lo verdaderamente importante del relato; para ello, desde un plano formal, el autor se centra en lo esencial sin perder el tiempo en descripciones físicas detalladas de personajes, ni datos tanto históricos como situacionales.

En este sentido si nos detenemos en el aspecto lingüístico el autor utiliza un lenguaje claro y fluido. Se apoya además en una prosa sencilla que evita la sensiblería. Llama la atención el uso reiterado a lo largo del texto de vocablos en el idioma original, acompañados de su traducción. paginas_148-149-dialecto_post-recortado-reducidoClaudel podría haber escrito únicamente el término traducido pero ha optado por citar también el término original: Teufläsgot, fulano, Deeperschaft, la lengua interior, Dörfermesch, unos hombres del pueblo, etc. ¿Con qué intención lo hace?. Se puede interpretar que de esta manera el autor quiere que visualicemos a lo largo del relato el origen distinto de determinados personajes, plasmado en sus respectivos dialectos, y así dejar claro quién pertenece a cada grupo: tú hablas un idioma o dialecto distinto al nuestro y por tanto no perteneces a nuestra comunidad; sin la mención del término original este efecto quedaría desapercibido. ¿Estás de acuerdo?. Es el caso, por ejemplo, de El Anderer, el otro, que viene de otro país, y que para saber si entiende el idioma del pueblo le escriben la frase de bienvenida en el dialecto local.

El dialecto como instrumento de exclusión lepidoptero-rex-flammaequeda reflejado muy visualmente con la historia que el capitán Buller cuenta a los vecinos sobre las mariposas “Rex Flammae”, cuando se sienten amenazadas se avisan con un lenguaje que las que no pertenecen al grupo no entienden y así las entregan al depredador como presa. Este símil marcará el destino de Brodeck cuando sus propios vecinos le eligen a él y a Frippman, entre otras razones, porque provenían de otro lugar, con distinto idioma.

El doble significado de ciertos  términos en dialecto también es importante para entender el devenir de los acontecimientos. En la frase de bienvenida a El Anderer, la palabra vroh posee dos significados: “contento”, o “vigilante”, según el contexto que se emplee, si se opta por el segundo, nos encontramos ante una frase inquietante que luego no ha dejado de resonar en mi mente como una especie de advertencia que lleva ya en su seno un atisbo de amenaza, como una hoja de cuchillo. En otro momento, cuando el capitán habla de “purificar el pueblo” utiliza la palabra fremdër para dirigirse a los que no le gustan, piojosos; Brodeck en un principio le quita importancia al término pero Didème le recuerda que también significa extranjero, y Brodeck lo es.

En cuanto a la estructura narrativa podemos decir que no es lineal,  da constantes saltos temporales, y de un lugar hacia otro. Esto se conoce como asociación libre y un ejemplo muy claro se da entre las páginas 222 y 223 donde llegan a darse cinco cambios de espacio-tiempo: Brodeck está contando a El Anderer que Fédorine llega hasta el granero en busca de las mujeres desaparecidas; en ese momento, y por asociación de ideas, Fédorine empieza a contar a Brodeck  lo que le pasó a Emélia, y de nuevo, por asociación de ideas, Brodeck se detiene a recordar cuando él vuelve del campo de concentración y ve por primera vez a Emélia. Vuelve al relato de Fédorine cuando le cuenta a Brodeck cómo encontró a las mujeres en el granero, sólo Emélia estaba viva, cantando su canción. Al final de la página 223 Brodeck retoma el relato de su vida a El Anderer, disculpándose a éste por haber desnudado su corazón sin su permiso.

El mismo Brodeck reconoce esta asociación libre cuando en un momento de la historia confiesa: “Avanzo, retrocedo, me salto el hilo temporal como quien salta una cerca, me voy por las ramas y, sin quererlo, quizá no explico lo esencial”.  Algunos lectores opinan que estos continuos cambios espacio-temporales hacen perder el hilo argumental. ¿Estás de acuerdo?, ¿Te parece que Philippe Claudel abusa de este recurso narrativo?.

Esperamos tus comentarios