El sorprendente poder de la palabra

“#Palabras que me despiertan ecos, #Palabras que últimamente andan dando vueltas por mi cabeza como perros perdidos”

Rosa Montero nos abre su alma de escritora en crisis, enfrentadabloqueo de escritor a la redacción de un libro que no sabe cómo será: “un cúmulo de células electrónicas aún indeterminadas que podrían ser abortadas muy fácilmente. Los libros nacen de un germen ínfimo, un huevecillo minúsculo, una frase, una imagen, una intuición…”
Un comienzo titubeante que “iba avanzando con esfuerzo por el hilo de las sombras” y que acaba capturado por “La Seca”…un infierno… porque “al perder la escritura perdí el nexo con la vida”.

Pero la palabra, que en su ausencia nos aísla, es a la vez tabla de salvación. Para Rosa Montero fue un email de su editora de Seix Barral, Elena Ramírez, proponiéndole un prólogo para el diario que Marie Curie escribió después de la muerte detorbellino de palabras su marido, que falleció a los 47 años atropellado por un coche de caballos cuando volvía del trabajo. Rosa M. quedó fascinada y, en cierto modo, identificada con la vida de Marie. Su historia le llenaba la cabeza de ideas y emociones. Y así nació “La ridícula idea de no volver a verte”, de “ese incendio de palabras, de ese vertiginoso torbellino”, de un tirón.

Es innegable la influencia que las palabras tienen en nuestro cerebro.

palabras”Nuestra inteligencia es lingüística –dice J.A. Marina– Pensamos con palabras, nos entendemos con palabras, hacemos proyectos con palabras. No sólo hablamos con los demás, sino que continuamente hablamos con nosotros mismos, nos explicamos nuestra vida, comentamos lo que nos pasa, gestionamos nuestra memoria haciéndonos preguntas. Mantenemos un permanente diálogo con nosotros mismos, hostil y amistoso, y sería bueno que no fuera destructivo ni deprimente, sino que nos diera fuerza y claridad. Todavía hay más: también nuestra convivencia es lingüística. Vivimos entre palabras, nos entendemos o malentendemos gracias a ellas. Necesitamos saber expresar nuestros sentimientos, defender nuestros puntos de vista, comprender a los demás. Cuando el lenguaje falla, la violencia aparece.”

En esa necesidad de contar, de dar forma a los sentimientos, las palabras ayudan, aunque no se verbalicen.

Pero “el verdadero dolor es inefable […] Cuando cae sobre ti sin paliativos, lo primero que te arranca es la #Palabra […] nos deja sordos y mudos”, nos encierra en el silencio.

¿Quién no lo ha experimentado alguna vez? Por ejemplo, en ese momento en el que tenemos que enfrentarnos con la pérdida de un ser querido. Apenas si nos quedan dos palabras: siempre… nunca… no volver a verte…
Pero en ese duelo sí hay palabras, muchas, que se agolpan en forma de preguntas y que no pueden mostrarse; sólo quedan en la intimidad, o en un diario.

Diario de Marie Curie“Probablemente Marie Curie se salvó de la aniquilación gracias a redactar estas páginas […] Es un diario íntimo; no estaba pensado para ser publicado”

¿Podríamos decir que este libro es el adiós al duelo de Rosa Montero por Pablo Lizcano, su pareja durante 21 años, que falleció en 2009 tras un cáncer? : “Sí y no. Nunca me había propuesto hacer un libro sobre la muerte de mi pareja. Soy muy pudorosa. Mis novelas no tratan sobre temas autobiográficos. He empezado a hablar y escribir cuando el duelo era no solo mío, sino de todos. No es un libro sobre el duelo, o no solo. Creo que es un libro que celebra la vida, luminoso”.

Hablar, escribir, leer, tres acciones que nos hacen más comprensible la vida.

“La realidad que se crea depende muchísimo de cuáles son las palabras elegidas para transmitirla”, dice Leonor Cabrera.

Por eso, terminamos este post con dos invitaciones:

una a convertirnos –si no lo somos ya– en amantes de la #Palabra y
otra a que compartas con nosotros tu experiencia con la palabra: ¿Has tenido alguna vez un diario en el que has volcado tus pensamientos y vivencias? ¿te parece a ti que las palabras cambian la realidad de las cosas o, por lo menos la percepción que tenemos de ellas?

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