El peso de los secretos: los personajes (II)

Tsubame

Mariko en la narración de su historia familiar nos revela el peso que siente al ocultar su auténtica identidad a su familia. Calla que es coreana para no trastornar la existencia de su marido y su descendencia en Japón. Sufre también por la pérdida de su madre y su tío en la masacre que sufrieron los coreanos después del terremoto de Tokio en 1923.
La autora nos obliga a reflexionar cuando nos muestra puntos de vista diferentes ante situaciones similares con sus consecuencias positivas y negativa. Así, Mariko adquiere la nacionalidad japonesa; pero señora Kim y su familia deciden mantener su identidad coreana y cuando sus hijos les piden a sus padres que soliciten la nacionalidad japonesa responde el padre:
“No nos cambiaremos el nombre para ocultar nuestra identidad coreana. No tenéis nada que corregir. ¡Son vuestros compañeros los que tienen que corregir su actitud!”.
Mariko, en su vejez, sabrá la identidad de su padre con la ayuda de la señora Kim. Esto le ayudará a comprender lo que la sucedió durante su adolescencia.

Wasurenagusa

Kenji Takahashi Recuerda su infancia, su primer matrimonio y su vida junto a Mariko y Yukio. Una vez más Aki Shimazaki confluye en el tiempo un hecho histórico de Japón, su salida de la Sociedad de las Naciones con el descubrimiento de su esterilidad que le cambiará su concepción de la vida, romperá con los valores tradicionales y sus obligaciones como heredero de una familia ilustre. Al contrario que su padre que oculta su esterilidad y el Señor Horibe que abandona a su amante e hijo por tener un origen dudoso. Esta ruptura le alejará de sus padres y ese peso le acompañará toda su vida. Kenji por casualidad y en su vejez descubrirá el secreto de sus padres; pero no les guarda ningún rencor.

Hotaru

Tsubaki nos cuenta la conversación que mantiene con su abuela Mariko, ésta se centra en su relación con el Sr Horibe desde su adolescencia y cómo afectará a Yukiko, Yukio y al Sr Takahashi. Le revela su angustia, su tormento y remordimientos por la doble vida que llevó durante un tiempo. Mariko conoce parte del secreto de Yukiko se promete no decírselo a nadie, sin embargo decide confesárselo a su nieta con el fin de ayudarle.
Hemos visto como varios personajes ocultan la verdad por temor a hacer daño o perjudicar a sus familiares. La madre de Tsubaki le dice:”Hay cosas que uno no puede decirle a nadie…”

¿Realmente, ocultar la verdad es un acto generoso?

Os dejamos unos enlaces por si estáis interesados en profundizar en este período de la historia de Japón.

El gran terremoto de 1923 web de Jonathan López-Vera.

Kanto, 1923: el devastador terremoto que desató el caos y la violencia en Japón (artículo en El mundo.es)

El legado del odio, Corea japonesa (1910-1945) en Asia

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