Mitos y realidad: narración en círculos

Ya hemos indicado en la primera entrada en el blog que la historia de “Tierra sonámbula” se podría resumir con el descubrimiento por parte del viejo Tuhair y el niño Muidinga de un machimbombo (autobús) quemado, que además de servirles de refugio, entre sus restos encuentran una maleta abandonada que contiene un cuaderno, los diarios de Kindzu gracias a los cuales se convierten en testigos de una vida ajena que reviven al ser leída.
Esto convierte la lectura del libro en una doble narración: por una parte la historia de Muidinga, abandonado a su suerte y recogido por Tuhair; y por otra la de Kindzu y las odiseas que le suceden con el trasfondo de un amor inmenso hacia Farida. Todo ello encuadrado en plena guerra civil de Mozambique que tras su independencia de Portugal en 1975 se mantuvo hasta 1992.
Una doble narración de personajes que se complementa igualmente con una narración en círculos: Muidinga y Tuhair vuelven una y otra vez al machimbombo y el relato, que comienza con la maleta perdida, termina mostrándonos su orígen y su historia. Un texto con fronteras casi invisibles entre realidades y ficción que nos sumerge en la tradición oral con la que enmascara el sufrimiento que infringe y que se infringe el ser humano en situaciones de caos en las que igual que nos asombra la codicia y el horror nos “abismaravillan” historias de amor fascinantes. 
“La guerra es una culebra que usa nuestros propios dientes para mordernos. Su veneno circulaba ahora por todos los ríos de nuestra alma” 
Y es que en el fondo todos los personajes son unos perdedores.  El único “ganador” es Muidinga que recupera su memoria, y esto de manera inconsciente, a través de los diarios. Si no fuera por estos sueños oníricos en los que no distinguimos realidad de ficción la guerra en toda su crudeza se impondría.
Sin embargo en este maravilloso caos narrativo los papeles femeninos son papeles centrales. En un mundo como el que se nos presenta son ellas las que sostienen el entramado de relaciones, más con lo que ven y callan que con lo que cuentan porque ya nos señala Couto en el libro que “Los niños y las mujeres: esos son quien cargan más desgracia”.
Y dentro de los personajes  femeninos  el papel de Farida y el amor con y de Kindzu. No es una relación al uso, eso es evidente , pero ¿a quién no le gustaría ser protagonista de un amor así? ¿a quién no le gustaría ser depositario de una confianza de tal calibre? Quizás una relación tóxica, sí, pero real dentro la soledad absoluta de Farida. Relación con más contraste ya que las historias protagonizadas por los personajes masculinos, en general, son despreciables. Incluida la relación entre Tuahir y Muidinga.
¿Cual es tu personaje femenino favorito? ¿Quizás Carolinda? ¿Euzinha la viuda y casi madre protectora? ¿Donha Virginia y su estrategia de distraer la atención de sí misma? ¿Nos ayudas a cerrar este círculo?
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