La noche del cometa

Fascinación, miedo y leyenda

Los cometas han llamado poderosamente la atención de los seres humanos en las diferentes culturas. La aparición repentina de un cometa era frecuentemente relacionada con grandes males, desastres y augurios de calamidades.

Paso del cometa Halley 1910

Paso del cometa Halley 1910

Aquél 1910, el paso del cometa Halley por nuestra órbita terrestre vino acompañado por un cúmulo de desinformaciones, histeria colectiva y anuncios del fin del mundo. La creencia de que el cometa portaba en su cola un gas venenoso (cianógeno) abrió un debate acerca de las consecuencias de un hipotético paso de la Tierra por la cola del cometa y su contacto altamente tóxico con las personas.

La prensa hizo eco de estas noticias y se desató el pánico entre una parte importante de la población, llegando en algunos casos a producirse suicidios colectivos generados por la histeria.

Pero no todo fueron augurios trágicos sino todo lo contrario, “las explicaciones de los diferentes expertos sobre el tema también se reflejaron en la prensa nacional e internacional, proporcionando a la astronomía una notoriedad -en parte buscada- que trataría de ser aprovechada por científicos y divulgadores”. (Revista Dynamis vol.33, n.1  Granada-2013: El cometa de Halley y la imagen pública de la astronomía en la prensa diaria española de principios del siglo XX).

Cometa Halley 26-05-1910

Cometa Halley 26-05-1910 (Archivo OAC, Museo Astronómico)

En ese sentido, la visita del cometa Halley en 1910 se convirtió en una oportunidad para reclamar apoyo oficial y social, y reconocimiento hacia una disciplina como la astronomía contribuyendo a su desarrollo durante esas décadas.

Hoy, 107 años más tarde, todos estos acontecimientos nos parecen remotos y desprovistos de su halo trágico y misterioso pero su aparición sigue estando en el recuerdo. La última vez que se vio al cometa fue en marzo de 1986. TVE nos lo trajo a la memoria el pasado 5 de abril en la serie televisiva “Cuéntame cómo pasó”.

Su próxima aparición será en 2061. Mientras llega, disfrutaremos con la lluvia de estrellas que dos veces al año nos deja el cometa.

También la vida tranquila de Marías Coulee se ve marcada por el cometa Halley. Todos los habitantes esperan con expectación su llegada. Algunos, como Brose Turley, el cazador de lobos, asustados por los signos de la sequía y el presagio de un mal año.

 Pasión por la ciencia

No temáis jóvenes estudiosos –dice Morrie a los alumnos-. Un cometa orbital solamente predice su propia llegada, y no el fin del mundo. Hasta donde sabemos, el cometa Halley ha venido y ha vuelto a irse en más de veinte ocasiones, y el mundo sigue aquí.

Planetario

Planetario

El profesor Morrie aprovecha la emoción de los estudiantes por la llegada de este acontecimiento para ilustrar a sus alumnos sobre las ciencias celestes, asombrándoles con la construcción de un planetario, explicándoles el funcionamiento de un pluviómetro para medir la lluvia e ilustrándoles con una manzana sobre la teoría de la gravedad.

Ojalá pudiera embotellar esa pasión que Morris Morgan ponía en sus clases de astronomía y entregar una botella a cada uno de los maestros bajo mi jurisdicción, recuerda Paul ya adulto.

En medio de esta emoción por los descubrimientos reciben la noticia de la visita del superintendente escolar, en una fecha todavía por definir, que debía inspeccionar si la escuela tenía el nivel requerido pues, de lo contrario, podrían dar orden de cerrarla.

Deciden entonces organizar la Noche del Cometa, una fiesta musical para celebrar su llegada, deseando que la aparición del cometa coincidiese con esa visita del inspector y demostrar así la competencia de la escuela y su influencia beneficiosa para todos los habitantes del pueblo.

Una de las canciones que los niños interpretaron en esa fiesta fue Follow the drinking gourd. Si quieres, puedes escuchar una versión cantada por Richie Havens.

Y conocer la letra: según el folclore americano, esta canción era un mapa “musical” que llevó a los esclavos fugitivos al norte, a la libertad.

Personajes

Queremos dedicar un breve repaso a este abanico de inolvidables personajes que nos trae Una temporada para silbar:

Oliver Milliron: viudo, padre, colono, hombre tranquilo, trabajador nato, admirado por sus hijos y respetado por los vecinos,  preocupado por el cuidado de su familia y por la educación de todos los niños de Marias Coulee.

Paul: hijo mayor (13 años), protagonista y narrador de esta historia, estudioso, aplicado, amante del latín, del diccionario y de las novelas (llegará a ser inspector escolar de primaria), arrastrado cada noche fuera de la cama para huir de las pesadillas que lo acosaban.

Damon: hijo mediano, buscador de broncas, imaginativo, inventor de juegos, coleccionista de insectos y de cromos de deportistas, sobre todo de boxeadores.

Toby: el pequeño, con sus grandes ojos de niño de las praderas, “parloteador”,  incapaz  -como niño inocente todavía- de guardar un secreto, observador impaciente de las cuitas de sus hermanos en las que desea intervenir, siempre acompañado de su perro Houdini y ojito derecho de la tía Eunice.

Rae (prima de su madre) y su esposo George: acogedores, que todos los domingos invitaban a cenar a la familia Milliron, convencidos de que esa iba a ser la única comida completa de la semana y les atiborraban de boniato, pollo frito y puré de patatas con salsa hasta que se caían de la silla.

La tía Eunice: casi centenaria, negativa, quejumbrosa, con su vestido victoriano de color lavanda y la aguja de ganchillo tejiendo el enésimo tapetito para Rae […] había derrotado en innumerables ocasiones al paso del tiempo. Hasta entonces, el siglo XX no le había hecho ningún efecto, aparte de hacerla parecer un viejo daguerrotipo.

Rose Lewellyn: de porte elegante, delicada, bien vestida, se traslada de Minneápolis hasta Marias Coulee (Montana) contratada por los Milliron para trabajar como ama de llaves y poner un poco de orden en la casa, no cocina, silba mientras quita el polvo y ordena, todo lo contrario de lo que se espera en un pueblo agrícola y ganadero.

Morris Lewellyn: hermano de Rose, de aspecto pulcro, como si fuera un hombre de negocios o un aristócrata, aparece de improviso acompañando a su hermana y se instala en la casa de George y Rae, metiéndose poco a poco en la vida de los Milliron, hasta llegar a ser nombrado maestro del pueblo.

Los dos, Rose y Morrie, guardan un secreto que les hace interesantes y misteriosos hasta el final de la novela.

Eddie y su padre BroseTurley, inculto y embrutecido por la dureza de su trabajo como cazador de lobos para vender sus pieles. No entiende que su hijo esté “perdiendo el tiempo” en la escuela cuando ya tiene edad para trabajar.

Para comentar

Con ese elenco de personajes terminamos el post y te dejamos estas cuestiones para comentar

  • ¿Qué personaje/s de la novela te atrae/n más?
  • ¿Encuentras creíbles los caracteres de estos personajes, en su mayoría buenos y honestos?
  • ¿Cómo influye la llegada del cometa Halley en los habitantes del pueblo?
  • Compara la emoción de los estudiantes por la llegada del cometa y el miedo irracional de los adultos.

Agradecemos tu aportación al debate

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