En un lugar del Oeste llamado Marías Coulee

Vida cotidiana, naturaleza

Rancho y Montañas Rocosas

Rancho y Montañas Rocosas

Los Milliron viven en una de estas minúsculas aldeas de Montana, Marias Coulee, en plena naturaleza, donde sus habitantes se entregan cada día al duro trabajo de roturar la tierra y al cuidado de los animales de granja. Colonos que viven dentro del respeto de unos por otros, que se apoyan en la ayuda mutua y que creen en la necesidad de la educación para los niños. Niños cuyos días transcurren llenos de anécdotas como tener que caminar algunos kilómetros para ir a la escuela, o ir a caballo; colaborar en las tareas domésticas y, en el caso de nuestros protagonistas, vivir sin madre, algo que te hace diferente y se convierte en un escudo de lástima que te protege contra las chanzas y peleas del colegio.

La expectación por la llegada del ama de llaves, la impaciencia de los niños por contar a sus compañeros las novedades, sin medir el alcance de las consecuencias: burlas, bromas, malentendidos, peleas… crean situaciones simpáticas y momentos de humor que nos hacen sonreír y nos acercan a ese mundo de las relaciones infantiles, el lenguaje y la divertida sabiduría de los niños, su tenacidad, la fuerza de la amistad, el drama de la traición y de los chantajes… esa energía mágica que nos permite luchar contra los monstruos…

Una mirada hacia atrás

La historia de esta familia protagonista se desarrolla a principios del siglo XX en el estado de Montana (Estados Unidos) cuando todavía era un territorio desconocido compuesto de tierras semiáridas, praderas, algunas llanuras y montañas boscosas (Montañas Rocosas).

Con el fin de repoblar esos territorios recientemente anexionados al país, el Gobierno federal estadounidense aprobó la Ley de Recuperación de Tierras de 1902, también conocida como Ley de Reclamación, e hizo posible el uso de fondos federales para la construcción de sistemas de riego a gran escala.

El suministro de riego era considerado el principal instrumento para facilitar la colonización y promover la agricultura en el oeste árido. Sus metas generales eran facilitar el asentamiento de la mayor cantidad posible de colonos en el oeste de ese país, proporcionar financiamiento subsidiado y sin intereses a los proyectos de riego y promover la propiedad agrícola familiar como estilo de vida rural. La Oficina de Recuperación también fue concebida como una agencia de construcción y desarrollo con un ambicioso programa de diseño y construcción de grandes presas, proyectos para cuencas fluviales así como sistemas de riego. Un año después de su formación se autorizaron cinco proyectos: Río Salado, Arizona; Milk River, Montana; Truckee-Carson (Newlands), Nevada; Sweetwater (North Platte), Nebraska y Gunnison (Uncompahgre), Colorado. Otros seis fueron aprobados en 1904 y nueve más en 1905; a finales de 1907 había 24 proyectos autorizados, al menos uno en cada uno de los 16 estados que abarcaba la Ley de Reclamación. (Fernando Saúl Alanís Enciso. Historia Mexicana, vol. LXIV, núm. 4, abril-junio, 2015, pp. 1667-1728)

Caravana de colonos

Caravana de colonos

La posibilidad de obtener tierras gratuitas atrajo a muchos colonos que abandonaban lo poco que tenían y partían hacia el oeste en busca de una vida mejor. Empezar de cero suponía un trabajo duro: construir su propia vivienda, roturar la tierra árida, soportar la dureza de un clima inestable, con temperaturas extremas y el silbido constante del fuerte viento del oeste. Poco a poco fueron formándose pequeñas poblaciones rurales que reunían a una comunidad de colonos de la más variada procedencia.

Fue esa época de los colonos que hemos visto en las películas del oeste, también conocido como far west. La imagen del vaquero, el granjero y la expansión hacia el oeste se han convertido en un mito cultural en la literatura y el cine.

Años antes, entre 1859  y 1864, se descubrió oro en Colorado, Idaho y Montana, lo que provocó varias fiebres del oro y miles de buscadores de oro y mineros exploraron cada montaña y cañón para crear la primera gran industria de las Montañas Rocosas.

En nuestro catálogo puedes encontrar algunas películas que nos muestran cómo fue la colonización y la vida en el oeste.

  • Camino de Oregón (McLagen, 1967)
  • Río rojo (Howard Hawks, 1948)
  • El hombre que mató a Liberty Valance (John Ford, 1962)
  • La conquista del oeste (Henry Hathaway, George Marshall, John Ford, 1962)
  • Un horizonte muy lejano (Ron Howard, 1992)
  • La casa de la pradera (Cameron Bancroft, Erin Cottrell, 2005)

Retomamos la historia de nuestros protagonistas y vemos a Oliver, siempre mirando al cielo, estudiando el clima y poniendo la esperanza en la ansiada lluvia.

Además del trabajo en la granja, Oliver se dedicaba al acarreo de tierras en Dique Grande, un proyecto de construcción de una presa donde se remansará el agua que luego se esparcirá por las tierras llenándolas de fecundidad.

Desde su perspectiva de niño, Paul describe aquella construcción:

Supongo que todo ser humano ha quedado sin respiración delante del último artefacto llamado a revolucionar el mundo. […] Nunca olvidaré la visión de aquella colosal excavadora de vapor en medio de la pradera. Sin duda era lo más grande que había pasado por allí desde los días en que corrían los dinosaurios. El largo cuello de metal se divisaba desde kilómetros a la redonda, cavando el canal del Dique Grande. (pág. 80)

Ivan Doig en la presa de Fort Peck en 1994

Ivan Doig en la presa de Fort Peck en 1994

Para escribir esta novela y por su eterna preocupación por la tierra, Ivan Doig podría haber tomado la imagen de Fort Peck, un lugar realmente árido en la pradera de Montana  escogido para un proyecto de riego gigantesco, que dio lugar al lago artificial que lleva el mismo nombre.

Temas para debate

  • A simple vista, puede parecer que la novela es un retrato nostálgico y bucólico de un estilo de vida ya desaparecido en parte, pero lo cierto es que en la actualidad ansiamos dejar las grandes, ruidosas y estresantes ciudades y buscamos la calma y el sosiego de las zonas rurales, incluso, añoramos el cuidado de la tierra, el cultivo del huerto.
  • Rose y Morrie cambiaron su acomodada vida en la gran Minneapolis para trabajar en una granja de una minúscula aldea, en medio de la llanura.
  • Ahora que está de moda esa frase “me vuelvo al pueblo” y pensando también en que contamos con medios técnicos a nuestro alcance, tantas comodidades y más facilidad de comunicación a través de Internet  ¿volverías al pueblo a vivir, a trabajar?  ¿Tienes tú experiencia de vivir en un pueblo?
  • ¿Qué opinas sobre la despoblación rural en España? Puedes escuchar un análisis de la situación emitido el domingo 30 abril 2017 en el programa de TVE Futuro Abierto.

También puedes encontrar en nuestras bibliotecas el libro La España vacía: viaje por un país que nunca fue, de Sergio del Molino.

Esperamos tus comentarios.

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