“Una novela de aeropuerto”

Así fue clasificada por el propio Mendoza, refiriéndose a una historia breve, sin pretensiones y bastante superficial en su argumento. Otros autores la calificaron de “travesura divertida” o “folletín sin pretensiones”…., entre otros calificativos.

Varios años después de su publicación, la obra suscitaba una duda: ¿Sería capaz de sobrevivir, cuando los  referentes cómicos de los personajes que aparecen ya no estuvieran de actualidad? Sin embargo, aún hoy, casi veinticinco años después y tras un gran número de reediciones, no es un libro difícil de encontrar en las librerías.

DIARIO DE A BORDO

La intención crítica y satírica de las novelas de Mendoza, en esta ocasión también se  ve plasmada, por un lado, a través de los razonamientos en primera persona de un extraterrestre, aprovechando así, para denunciar lo absurdo de la  consumista sociedad actual; y por otro a través de la redacción de la obra a modo de diario, de informe de las novelas de ciencia-ficción que simplifica las observaciones del extraterrestre y facilita la credibilidad de los hechos que cuenta.

El autor parodia las narraciones documentadas de las novelas de ciencia-ficción y pretende dar la sensación de que se trata de una descripción objetiva de todas las experiencias que le van sucediendo al alienígena, por asombrosas que sean.

La narración autobiográfica en primera persona tiene la misma finalidad, conseguir una visión lo más objetiva posible (desde el punto de vista de un extraterrestre) de la vida en una gran ciudad.

Todo este tipo de estrategias, tan habituales en las citadas obras de ciencia-ficción, son utilizadas para naturalizar los mayores disparates.

“12.35. Entro en mi piso. Los operarios se han ido, pero han dejado instalado el jacuzzi, una sauna, una pista de baile, una piscina climatizada, dos barras americanas…. ¡Y todo en un piso de 60 metros cuadrados! (pág. 100).”

La constante alusión horaria da un toque científico, desde la ironía, a las situaciones cotidianas del protagonista en Barcelona. En Sin noticias de Gurb, Mendoza, mezcla la crítica social con el sarcasmo y situaciones esperpénticas para darle un toque de comicidad que sin duda consigue.

Anuncios

2 comentarios en ““Una novela de aeropuerto”

  1. lui dijo:

    Sabiendo que nos enfrentamos con una historia surrealista llevada al limite de la ironía y la parodia sólo nos queda disfrutar con una sonrisa de principio a fin del libro.Tarea que Eduardo Mendoza consigue con creces.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s