A contracorriente

Marie CurieSeguimos con la lectura de “La ridícula idea de no volver a verte” y dedicamos este post a la figura de Maria Salomea Sklodowska (Marie Curíe), mujer valiente, autodidacta, transgresora y adelantada a su tiempo.

Una mujer que “… tuvo una vida muy difícil desde siempre”, una vida a contracorriente.

Sus padres tenían una mentalidad abierta y liberal en cuanto a la educación de sus hijos:Wladyslaw SklodowskiBronislava Boguski su madre, Bronislava Boguski, con una formación adelantada a su tiempo, era directora de una prestigiosa escuela y su padre, Wladyslaw Sklodowski, profesor de física y química en un liceo. Su posición económica era desahogada hasta que “En 1863 los rusos prohibieron enseñar física y química a los profesores polacos. El profesor Sklodowski tuvo que llevar una precaria existencia como subinspector y maestro en un instituto público, del gobierno ruso, para chicos de Varsovia” (Bárbara Goldsmith).

Desde muy pequeña, Manya, que así la llamaban, pudo descubrir su pasión por la física y desarrollar sus dotes intelectuales, que destacaron ya desde su corta edad. Un ejemplo: “[…] a los cuatro años, observando lo mucho que le costaba leer a su hermana mayor Bronya, cogió su libro y leyó impecablemente en voz alta la primera frase”, dice Bárbara Goldsmith en su libro “Genio obsesivo”.

Creció en un ambiente de disciplina, con la exigencia de su padre y sin las caricias de su madre, que enfermó de tuberculosis y “dejó de tocar a sus hijas para no contagiarlas”.

Marie Curie jovenVivió su infancia y adolescencia en una Polonia dominada por los rusos, donde todo lo que oliera a polaco (idioma, cultura, pensamiento…) estaba prohibido. Pero en la escuela de Marie, como en todas las escuelas polacas, se estudiaba clandestinamente la lengua polaca y la historia de su país.

Una época donde no existían los estudios superiores para mujeres.

Al terminar el instituto un positivista polaco montó una academia clandestina para la enseñanza superior femenina y en un año se matricularon más de 200 mujeres que se reunían a escondidas. A los pocos meses fueron descubiertas por los rusos y la mayoría de sus profesores se exiliaron. Pero la academia continuó, conocida con el nombre de “Universidad volante” (1885-1905) y llegó a tener más de 1000 mujeres matriculadas. “Las autoridades rusas debían de saberlo, pero la academia era ahora demasiado grande para eliminarla por la fuerza sin crear una situación violenta. Al fin y al cabo ¿qué podían hacer las mujeres?”(B. Goldsmith)
Y lo que hacían esas mujeres, entre otras cosas, era enseñar a los obreros.

Paul LangevinMarie Curie tuvo serias dificultades para poder dedicarse a su pasión, la ciencia; tuvo que compaginar su labor científica con el cuidado de sus hijas; fue vista con desconfianza en su trabajo, a pesar de los premios Nobel; fue juzgada muy severamente por sus amores con Paul Langevin.

Y a todo esto podemos añadir una depresión cíclica, que la dejabaKazimierz Zorawski sumida “en una negra melancolía”, producto tal vez del desengaño amoroso con su primer amor, Kazimierz Zorawski, de su vida esforzada, de su mala alimentación (a los 24 años y durante sus cuatro de estancia el La Sorbona, sólo se alimentaba de “pan, chocolate, huevos y fruta”) aunque, aparentemente, continuó desempeñando sus tareas.

Manya y Bronya “Bronya y Manya tenían que mantenerse a sí mismas” así que Marie buscó trabajo como institutriz para ayudar a pagar la universidad de su hermana: cuando ésta terminase (pasaron cinco años) y ganase dinero, la ayuda sería a la inversa. Y así sucedió. Un acuerdo con visión de futuro, lleno de paciencia y generosidad.

En 1981, Manya se embarca en un largo viaje en tren hacia París, en busca de su sueño: estudiar en la universidad.

Dos años después, se licencia siendo la número uno de su promoción. Consigue uno de sus sueños, ya es física, y destacada. Pero quiere más y se matricula en la carrera de Matemáticas, en la que termina siendo la número dos de su promoción. Lo llamativo dePierre Curie esto es que lo consigue tan solo un año más tarde, en 1894.
Ese mismo año, Marie conoce al que sería su esposo un año más tarde, un hombre apuesto, educado y tímido llamado Pierre. Nueve años mayor que ella, este profesor de física es conocido por ser experto en magnetismo, pero también es inventor y un hombre afamado. Se enamoran, conectan en todos los sentidos, tanto en el amor como en lo profesional, en el saber.

Una mujer “revolucionaria”… en un mundo de hombres.

Primer congreso Solvay 1911

Primer congreso Solvay 1911. Paul Langevin, de pie, primero por la derecha

Rosa Montero habla largo y tendido sobre “la falta de #LugarDeLasMujeres, los espacios equívocos en los que se han movido tradicionalmente”, pero “no es un libro feminista”, dice.

Es verdad que la mujer ha sido durante siglos ignorada para todo lo que no fuese la crianza de los hijos y las tareas del hogar…, pero esas “… amas de casa, mujeres estoicas y esenciales en la construcción de la vida” son los “verdaderos pilares de la Tierra”, dice Rosa Montero.

Dejando a un lado modas, clichés y estereotipos de belleza, machismos y feminismos, a lo largo de la historia encontramos a esos grandes personajes, hombres y mujeres inventores, deportistas, santos, literatos, científicos… que han vivido adelantados a sus tiempos, visionarios, siempre a contracorriente y que, “con una inteligencia superior a la media, supieron ver lo que la mayoría de sus contemporáneos no eran capaces ni de intuir. Hablo de esos seres superiores que no sólo llegaron a una conclusión reveladora sobre la existencia, sino que además supieron comunicarla al resto de su especie”. Laura Villalba Sánchez (El Pisapapeles).

Los temas de este post (vocación profesional, sacrificio y tesón por sacar adelante los estudios, lucha contra las dificultades, represión política y cultural, clandestinidad, primer amor, estereotipos y clichés, feminismo y machismo…) están servidos. Ahora sólo queda, lector, que los enriquezcas con tus comentarios.

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2 comentarios en “A contracorriente

  1. Hada dijo:

    En todas las épocas de todos los tiempos ha habido dificultades y la época actual no está exenta de ellas. En cuanto a igualdad y oportunidades para las mujeres, reconozco que nada tiene que ver este siglo con los tiempos en los que vivió Marie (por lo menos en el papel, con todo eso que hemos dado en llamar “políticas de igualdad” o “paridad”): en la educación, en el deporte, en la política, en puestos de gobierno, en la música, en la investigación, etc., pero pienso que sigue siendo la asignatura pendiente en muchos terrenos. Hablemos, por ejemplo, de eso que se llama “concicliación de la vida laboral y familiar”, o “hacer el pino-puente” dicho en sentido coloquial. Y, como dice Rosa Montero, no hablo de feminismo.
    Claro que, vidas como la de Marie Curie y su ir a contracorriente con tal de lograr sus sueños, siempre son admirables. Estoy impresionada.

    • Es verdad, todas las épocas tienen sus dificultades y el ser humano busca siempre cómo superarlas. Desde luego, ahora mismo, la mujer está presente en todos los ámbitos de la vida (excepto en algunos países y algunas culturas), eso no podemos negarlo. Dice Rosa Montero, que el hombre también anda buscando “su lugar”. Bueno… siempre hay que ir avanzando en respeto, en “humanidad” y en calidad de vida. Todo lo que podamos hacer en ese terreno, cada uno en nuestro entorno, ¡sea bienvenido!

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