CUATRO MESES: NOVIEMBRE DE 1919- MARZO DE 1920

Seguimos hablando de lo que les sucede a estos dos jóvenes. A partir de este momento los acontecimientos irán más rápido, pasarán más cosas. Tendremos que estar atentos…

Vamos a contaros un secreto, esta historia no comienza con una guerra. Empieza con una carta (otra vez las palabras, sin ellas no podríamos contar historias). Si Albert no hubiera enviado aquella carta a la familia Péricourt, para informar de la muerte de su compañero, Madeleine no hubiese conocido a Padrelle y, ¡ahí lo tenemos! en el Jockey Club, “Arrellanado en un amplio sillón de cuero, con la pierna negligentemente apoyada en una de sus brazos”. De momento, todo le está saliendo bien. Consigue casarse con la hija de un millonario (no va a beneficiarse de su dinero pero sí de sus contactos); consigue unos buenos negocios que le van a hacer rico… Sin embargo, queridos lectores, a veces, la vida no sale como uno quiere.

morfinaTema delicado el de la morfina, pero si no… ¿cómo habría podido el joven soldado aguantar semejante dolor? “Édouard había abandonado el hospital Rollin a principios de junio. Días después había empezado a manifestar preocupantes signos de ansiedad, los escalofríos lo estremecían de pies a cabeza, sudaba muchísimo, vomitaba lo poco que comía… los primeros ataques por falta de morfina habían sido tan violentos que había tenido que atarlo a la cama y acolchar la puerta para que los propietarios no fueran a matarlo para que dejara de sufrir, y ellos con él. Daba miedo verlo: un esqueleto poseído por un demonio” Y ahí tenemos al cobarde de Albert buscando morfina por medio París…

angustiaHablar de la angustia es querer buscar las palabras, lo inefable. Resulta difícil, porque viene de muy dentro. “ No es le corazón, se dijo el señor Péricourt, Blanche es un imbécil. Es la angustia. Algo flotaba sobre él, algo pesado, amenazador… Cuando comprendió por qué sufría tanto, las lágrimas volvieron de golpe. Mordió la sábana con fuerza y soltó un largo y ahogado rugido, un rugido rabioso, desesperado, presa de una pena espantosa, desmesurada, como nunca hubiera imaginado que pudiera sentir… Le faltaban las palabras, su mente parecía como pulverizada, fulminada por una desgracia inconmensurable. Lloraba la muerte de su hijo” ¿Cómo redimirse?

Volvemosdibujo22 a la guerra, pero ésta es otra guerra.A medida que Édouard crecía y se hacía mayor, lo que sólo habían sido dudas y luego sospechas por parte de su padre se había convertido ante sus ojos en rechazo, animadversión, repulsa, cólera, repudio. Édouard había seguido el camino inverso: lo que al principio era una petición de afecto, necesidad de protección, poco a poco había derivado en   provocaciones en estallidos. En declaración de guerra”.

Esa guerra es la que le impide a Édourad volver a su casa. Puede que ya no esté en el campo de batalla, pero en aquella mansión continúa su guerra particular. Por eso, en aquel cuaderno escribe las palabras PADRE. Sin embargo, Albert no conoce esta batalla y por eso no comprende que haya decido malvivir en una pobre casa de París y con necesidades. “De haber estado en el lugar de Édouard, hasta con un boquete en la jeta habría vuelto allí para hartarse de aquella comida, de aquel ambiente, de aquel lujo, sin dudarlo un segundo”. La guerra, en general, no se entiende pero cuando la batalla se libra dentro del hogar, puede ser devastadora.

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8 comentarios en “CUATRO MESES: NOVIEMBRE DE 1919- MARZO DE 1920

  1. carba dijo:

    La morfina aunque se usa para paliar el dolor en personas muy enfermas ó mal heridas si su uso es habitual se convierte en una droga.
    En el libro aparece claramente el uso de esta droga como paliativo de los fuertes dolores de uno de los protagonistas.
    Este libro que tiene un argumento poco común aborda una serie de temas muy interesantes.

  2. Elisa dijo:

    Me alegra haber descubierto que en este Club de lectura virtual están leyendo Nos vemos allá arriba. Lo leí la pasada navidad y me encantó. Me reengancho a esta entrada porque me parece que trata temas muy interesantes. ¡Qué fuerte hablar de la morfina! y qué pobre Édouard, lo necesita para vivir, lo que empezó siendo una medicación acabó siendo una droga… Hay imágenes sobrecogedoras de la necesidad que tiene de morfina.
    Otro tema, es el de la angustia, es algo tan pesado y tan difícil de desechar… y se explica tan bien en la novela “y soltó un largo y ahogado rugido” qué poderoso ¡un rugido ahogado!
    Y en cuanto a las guerras familiares, a veces, son tan crueles y tan absurdas como la misma guerra.

  3. Sara Armoa dijo:

    Sí. la morfina es una droga. Pero ¿qué haríais vosotros en la situación de Édouard y Albert? Siendo Édouard, ¿no intentaríais cualquier medio que paliase vuestros atroces sufrimientos? Y siendo Albert ¿no haríais cualquier cosa para disminuir el sufrimiento de la persona que te ha salvado la vida? No voy a hacer una defensa a ultranza del uso de la morfina. No tengo suficientes argumentos para ello. Pero me vienen a la memoria dos casos: el caso del doctor Montes, del hospital Severo Ocho de Leganés, denunciado por la utilización de la sedación paliativa, y la muerte de mi primo, a quien le fue negada la sedación paliativa. Hay un cuadro de Santiago Rusiñol titulado “La morfina” que representa todo el mundo de esa droga: la sedación, pero también la crispación. Y, a mi parecer, el tratamiento de este tema, en “Nos vemos allá arriba” es muy bueno, tanto los efectos en el paciente, como las apreciaciones de terceras personas. Y ¿qué me decías de los “trabajos” de Álbert para conseguirla?. Álbert no es un cobarde. Al principio parece una persona apocada, sin iniciativa, de las que aceptan lo que les ocurre porque ese era su sino. Pero, poco a poco, el personaje nos va haciendo cambiar de opinión.

  4. Sara Armoa dijo:

    Me encanta el personaje deAlbert. “Hacía de todo para alegrarlo, porque confiaba en que su estado mejoraría de ese modo y para descifrar lo que, desde el primer momento, había sido una incógnita para él: ¿cómo se las arreglaría Édouard el día en que quisiera reírse?”. Simplemente sublime: todos los problemas del mundo se resumen en cómo va a reír una persona con media cara destrozada.

  5. Lalamanoli dijo:

    Me fijo en la mirada de la niña,donde todos veriamos un monstruo ella ve a una persona a la que ayuda a salir adelante ,luego a traves de los personajes que vamos conociendo deducimos que el mundo es delos valientes,buenas o malas personas pero supervivientes al fin y al cabo….

  6. LUNA dijo:

    En esta obra tan estupenda uno de los personajes más llamativos es Joseph Merlín, por ser antipático, prepotente y sucio y a la vez ser tan honesto, cualidad poco común hoy día .La honestidad es una cualidad de los seres humanos que significa ser decente, justo y honrado. Todo esto lo tenía Joseph Merlín. Al principio no me gustó nada, pero que en algún momento de la novela me fue pareciendo mejor y fui cambiando de parecer. El hombre tiene una misión poco grata de hacer, desenterrando ataúdes y cadáveres. Poco a poco va imponiendo su criterio y poniendo una trampa al malvado y corrupto teniente Pradelle.

    • Luna, ¡menos mal que aún hay gente honrada!Nos gusta mucho el final de la novela, cuando el escritor nos recuerda a Joseph Merlin, “del que ya no se acoradaba nadie. Ni siquiera usted” La novela merece acabarse con su recuerdo.

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